Inversión histórica en educación impulsa una transformación integral en La Guajira

 

La educación en La Guajira atraviesa uno de los momentos más significativos de su historia reciente gracias a una inversión pública que supera los $621.825 millones. Los recursos se han destinado a fortalecer todos los niveles del sistema educativo, desde la educación inicial hasta la superior. El enfoque ha priorizado gratuidad, infraestructura, permanencia escolar y alimentación. La apuesta busca cerrar brechas históricas del territorio. El impacto se refleja en cobertura y calidad. La educación se consolida como eje de desarrollo regional.

En educación superior, se han invertido $118.737 millones para garantizar la gratuidad, permitiendo que en el semestre 2025-1 más del 97 % de los estudiantes guajiros accedieran a matrícula financiada. A esto se suman $2.873 millones del Plan Integral de Cobertura con Enfoque Territorial (PIC-ET), que impulsa la estrategia Educación Superior en Tu Colegio. Esta iniciativa articula la media con programas técnicos, tecnológicos y universitarios. Participan instituciones como la Universidad de La Guajira. El acceso comienza desde el colegio. La permanencia académica se fortalece.

El fortalecimiento institucional también ha sido clave. Mediante el Plan Integral de Cobertura Convencional (PIC-CO), se asignaron más de $10.346 millones a universidades públicas del departamento para ampliar su capacidad. Esto permitirá vincular 3.186 nuevos estudiantes entre 2025 y el primer semestre de 2026. En infraestructura universitaria, se destinaron $50.747 millones para la construcción del Bloque IX de la Universidad de La Guajira. La obra beneficiará a 2.450 estudiantes con aulas, laboratorios y espacios de innovación. Su entrega está prevista para 2027.

En educación preescolar, básica y media, la inversión asciende a $178.068 millones en infraestructura y dotaciones. Se ha entregado mobiliario escolar y menaje de cocina en 284 sedes educativas, beneficiando a cerca de 50 mil estudiantes. Actualmente, se ejecutan entregas adicionales en 55 sedes, que impactarán a más de 20 mil estudiantes. Además, existen 34 proyectos de infraestructura en ejecución y 133 en formulación. Estas obras ya impactan 61.116 estudiantes en 15 municipios. El énfasis está en zonas históricamente rezagadas.

Uno de los avances más relevantes es la instalación de sistemas solares fotovoltaicos en cerca de 123 sedes educativas rurales que no contaban con energía eléctrica. Esta inversión, cercana a $10.000 millones, transforma las condiciones de aprendizaje de comunidades wayuu. La energía solar permite iluminación estable y uso de equipos pedagógicos. También garantiza refrigeración de alimentos y continuidad académica. La dignidad escolar se recupera en zonas dispersas. La tecnología se convierte en aliada educativa. El bienestar estudiantil mejora sustancialmente.

A este esfuerzo se suma el convenio entre el Ministerio de Educación y la Fundación Pies Descalzos, con una inversión de $69.335 millones. Este acuerdo ha permitido construir y dotar sedes educativas en la Alta y Media Guajira. Proyectos como La Flor de Patajatamana, Villa Fátima y Juyasirain han ampliado aulas y espacios pedagógicos. También avanzan megaproyectos como Carasua en Uribia. Estas obras benefician a miles de niños y jóvenes. La infraestructura se adapta al territorio. La educación llega con enfoque diferencial.

En educación inicial, se garantiza atención integral a 171.016 niñas, niños y gestantes, con participación del ICBF y entidades territoriales. Además, 34.422 niños cuentan con matrícula oficial en preescolar. En educación media, programas como SIMES fortalecieron 39 sedes educativas y vincularon 56 docentes, beneficiando a 12.400 estudiantes. También se han otorgado 446 becas de formación docente y creado 369 nuevos cargos. El sistema educativo se robustece desde el talento humano. La calidad pedagógica se consolida.

Finalmente, el Programa de Alimentación Escolar (PAE) alcanzó cobertura universal en el departamento con una inversión de $191.400 millones en 2025. Más de 272 mil estudiantes reciben alimentación cada año, y durante recesos escolares se incrementó la entrega de canastas alimentarias. Para 2026, se proyecta una inversión de $210.900 millones. Este esfuerzo garantiza permanencia escolar y seguridad alimentaria. El balance refleja una política educativa integral. La educación se dignifica con recursos, infraestructura y alimentación. En La Guajira, estudiar vuelve a ser una oportunidad real.

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