El transporte de carga pesada entra en una nueva fase experimental en Colombia. El Ministerio de Minas y Energía puso en marcha pruebas piloto con hidrógeno de bajas emisiones en tractocamiones, una apuesta que busca medir, en condiciones reales, si esta tecnología puede convertirse en aliada clave de la transición energética y en una respuesta concreta a los retos ambientales y económicos del sector.
El piloto se desarrolla sobre dos tractomulas seleccionadas por su estabilidad mecánica y mantenimiento actualizado. En estos vehículos se integrará un sistema de inyección de hidrógeno producido mediante electrólisis alcalina o PEM, con el objetivo de evaluar su impacto sobre el consumo de combustible y las emisiones contaminantes en operación cotidiana.
Durante un periodo de 30 días o 100 horas acumuladas de funcionamiento, el Ministerio recopilará información detallada sobre kilometraje, consumo, temperatura ambiente, carga vehicular y comportamiento operativo. Estos datos permitirán comparar, con rigor técnico, el desempeño tradicional frente a la operación asistida con hidrógeno.
Según explicó el ministro Edwin Palma, los resultados servirán como insumo para futuras resoluciones, lineamientos y políticas públicas. “Evaluaremos cambios en consumo, emisiones, eficiencia térmica y estabilidad operativa. Esta información será clave para promover el hidrógeno como fuente de energía limpia a escala nacional”, señaló.
Las expectativas ambientales son altas. El proyecto prevé una reducción mínima del 50 % en emisiones de monóxido de carbono (CO), dióxido de carbono (CO₂) e hidrocarburos no quemados (HC), como resultado de una combustión más eficiente al incorporar hidrógeno —o hidrógeno con oxígeno— al proceso energético del motor.
Más allá del impacto ambiental, la iniciativa también tiene un componente económico relevante. Con un precio promedio del ACPM de $10.536 por galón en marzo de 2025, una tractomula con dos tanques de 120 galones puede requerir más de $2,4 millones por carga completa. Reducir consumo y emisiones abre la puerta a aliviar los costos operativos que presionan la rentabilidad del transporte de carga pesada.
En esa misma línea, el Ministerio destaca que el piloto se justifica en tres dimensiones: la económica, al reducir gastos en combustible; la ambiental, al disminuir contaminantes que afectan la calidad del aire; y la social, al liberar recursos del Fondo de Estabilización de Combustibles para inversión productiva y sostenible.
Desde el sector del hidrógeno, la iniciativa también es vista como un punto de inflexión. Brayaham Villa, presidente ejecutivo de la Asociación de Hidrógeno Colombia, subrayó que estas pruebas permiten validar ahorros operativos y desempeño técnico en escenarios reales, un paso decisivo para acelerar la adopción del hidrógeno en la movilidad de carga.
Como parte del impulso a este ecosistema, el MinEnergía mantiene abierta hasta el 30 de enero la convocatoria nacional para proyectos piloto de hidrógeno de bajas emisiones en movilidad, industria y generación energética. La invitación está dirigida a empresas, academia y organizaciones interesadas en aportar soluciones que aceleren la transición energética del país y redefinan el futuro del transporte pesado en Colombia.
