Famisanar mira al territorio: Santander abre el diagnóstico regional 2026 de la EPS



EPS Famisanar inicia en Santander su diagnóstico regional 2026 con una agenda que pone el foco en lo esencial: cómo está llegando la atención en salud a la gente. El recorrido estratégico comenzará en Bucaramanga los días 15 y 16 de enero. No se trata de una visita protocolaria. Es una revisión directa del pulso del sistema en territorio. La intervención busca escuchar, evaluar y corregir. La lupa está puesta donde más duele. La salud real, no la del papel.

El encargado de liderar este proceso es el Agente Especial Interventor, Germán Darío Gallo, quien abre así el segundo ciclo de recorridos territoriales. La apuesta es clara: diagnóstico integral región por región. Evaluar atención, red hospitalaria, flujo de recursos y entrega de medicamentos. Santander es el punto de partida. Una región clave por su peso asistencial. Lo que se detecte aquí marcará el ritmo nacional. El territorio vuelve al centro de la toma de decisiones.

La agenda contempla encuentros con afiliados, prestadores, autoridades locales y equipos operativos. El objetivo es escuchar de primera mano dónde están las fallas y dónde sí hay avances. Para la EPS, la información en escritorio ya no es suficiente. El diagnóstico en terreno permite identificar brechas reales. Priorizar acciones urgentes. Y, sobre todo, tomar decisiones con impacto inmediato. La intervención busca dejar trazabilidad. Responsables claros y tiempos definidos.

“El diagnóstico en territorio es fundamental para mejorar la atención y estabilizar la operación”, señaló el interventor. La frase resume el espíritu de la visita. No se trata solo de evaluar, sino de acordar. De avanzar en compromisos concretos. De pasar del diagnóstico a la acción. La salud no espera. Y Santander se convierte en laboratorio de ajustes. Un ejercicio técnico, pero con rostro humano.

Durante el recorrido se revisarán aspectos críticos del sistema. Acceso efectivo a los servicios. Oportunidad en la atención. Continuidad de los tratamientos. También indicadores sensibles como cartera, PQRD, giro directo, conciliaciones y desempeño operativo. Cada dato será contrastado con la experiencia del usuario. El enfoque es integral. Financiero, asistencial y operativo. Todo conectado. Todo bajo evaluación.

Otro eje clave será el fortalecimiento de la relación con la red prestadora pública y privada. La articulación con hospitales y clínicas es determinante para mejorar la capacidad de respuesta. Por eso, el equipo interventor realizará visitas a centros asistenciales representativos. No solo para observar, sino para construir confianza. Evaluar calidad. Identificar cuellos de botella. Y fortalecer una red que hoy necesita oxígeno financiero y operativo.

El diagnóstico regional también apunta a normalizar el flujo de recursos. Este punto es central. Sin pagos oportunos, no hay red que resista. La EPS busca avanzar en acuerdos que permitan estabilizar la relación financiera con los prestadores. Al mismo tiempo, se proyecta un plan de choque para mejorar la entrega de medicamentos. Un tema sensible para miles de afiliados. La promesa es clara: menos excusas, más soluciones.

Este ejercicio se alinea con el plan de trabajo aprobado por la Superintendencia Nacional de Salud. Famisanar insiste en una intervención cercana, técnica y transparente. El mensaje es que la transformación no se decreta desde Bogotá. Se construye en territorio. Santander abre el camino. Y lo que se aprenda aquí será clave para el resto del país. La salud, esta vez, empieza escuchando.

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