Con el inicio del año, la renovación de la licencia de conducción en Colombia entra en una nueva etapa marcada por ajustes en los costos y una mayor digitalización del proceso. Para los conductores de Bogotá, cumplir a tiempo con este trámite es clave para evitar sanciones, comparendos e incluso la inmovilización del vehículo.
Tras el incremento del salario mínimo legal vigente, las tarifas reguladas por el Ministerio de Transporte quedaron en $151.500 para licencias de automóviles y $266.400 para motocicletas. Estos valores cubren los derechos de tránsito y la expedición de la nueva lámina, a los que se debe sumar el costo del examen médico obligatorio.
El examen de aptitud física, mental y de coordinación motriz tiene un valor que oscila entre $200.000 y $240.000, dependiendo del Centro de Reconocimiento de Conductores (CRC) elegido. Adicionalmente, el ciudadano debe verificar que su información esté actualizada en el Registro Único Nacional de Tránsito; en caso de requerir ajustes, el costo aproximado es de $15.000.
Más allá del ajuste tarifario, el cambio más relevante en 2026 es la simplificación del proceso. “La renovación de la licencia no debe verse como un trámite engorroso ni como una carga burocrática. Hoy es una validación esencial para garantizar que el conductor conserve las condiciones necesarias para reaccionar en la vía, y el sistema está preparado para hacerlo de forma ágil y digital”, explica Cleyton Clark, director de negocios del Sistema de Control y Vigilancia (SICOV) en OlimpIA.
El proceso inicia en la plataforma Mi Licencia by OlimpIA, donde el ciudadano adquiere el PIN que habilita formalmente el trámite. Basta con ingresar a www.milicencia.co, seleccionar la opción “Examen médico”, diligenciar los datos solicitados y elegir el tipo de trámite: renovación de licencia. Allí mismo se define la categoría correspondiente: motocicleta (A), servicio particular (B) o servicio público (C).
Uno de los avances más valorados es la facilidad para agendar el examen médico. A través de la plataforma, el conductor puede seleccionar el CRC más conveniente apoyado en un mapa con múltiples opciones disponibles en Bogotá. El pago puede realizarse mediante PSE, billeteras digitales o en efectivo a través de corresponsales bancarios. Una vez completado el proceso, el usuario recibe por correo electrónico el PIN y el enlace para definir fecha y hora del examen.
Tras realizar las evaluaciones médicas, el profesional del CRC carga directamente el certificado en el RUNT, dejando al conductor habilitado para solicitar la impresión de la nueva licencia. Este paso incluye una validación biométrica de identidad, un control obligatorio que reduce riesgos de suplantación y garantiza la trazabilidad del trámite.
Desde OlimpIA —compañía homologada por la Superintendencia de Transporte para operar como SICOV— recomiendan no esperar hasta el último día de vigencia. Anticiparse facilita la correcta sincronización de la información en los sistemas y evita contratiempos legales, especialmente en temporadas de alta movilidad y controles en vía.
“Revisar con anticipación la fecha de vencimiento de la licencia evita olvidos que pueden derivar en comparendos y posibles inmovilizaciones”, concluye Clark. En 2026, renovar la licencia de conducción es un trámite más claro, digital y previsible. Conocer los costos, entender los pasos y seguir la ruta oficial permite cumplir la norma, evitar multas y circular con tranquilidad por las vías de Bogotá y del país.
