El planeta también habla: biodiversidad y derechos de la naturaleza en el Hay Festival

La crisis ambiental ya no es una advertencia futura, es una realidad que atraviesa territorios, economías y formas de vida. El Hay Festival Colombia 2026 incorpora esta urgencia como uno de sus ejes centrales y propone una conversación que va más allá del discurso ecológico tradicional: pensar la naturaleza no solo como recurso, sino como sujeto de derechos.


Colombia, uno de los países más biodiversos del planeta, ocupa un lugar simbólico y político en este debate. Aquí, la relación entre desarrollo, extractivismo, comunidades y ecosistemas se vive de manera directa y muchas veces violenta. Que estas conversaciones tengan lugar en el país no es casual: el territorio colombiano es un laboratorio donde se cruzan las tensiones globales entre economía, medio ambiente y justicia social.


El festival aborda la biodiversidad desde múltiples miradas: ciencia, periodismo, pensamiento crítico y saberes comunitarios. La naturaleza deja de ser un telón de fondo y se convierte en protagonista de discusiones que cuestionan los modelos de progreso basados en la explotación ilimitada y el crecimiento sin límites. El planeta aparece como un actor político al que se le ha negado históricamente la voz.


Uno de los aportes más potentes de esta agenda es el reconocimiento de las comunidades que han asumido la defensa de ríos, bosques y territorios como una forma de resistencia. En estas conversaciones, el cuidado ambiental no se presenta como una causa abstracta, sino como una práctica cotidiana atravesada por riesgos, amenazas y disputas de poder.


El Hay Festival también plantea una revisión crítica del lenguaje con el que se ha hablado de sostenibilidad. Conceptos como desarrollo verde, transición energética o economía circular son puestos en tensión frente a las realidades sociales que suelen quedar por fuera de esos discursos. La pregunta central no es solo cómo proteger la naturaleza, sino quién paga los costos de hacerlo y quién se beneficia.


Desde el pensamiento científico y cultural, el festival invita a replantear la relación entre humanidad y entorno. La idea de dominación sobre la naturaleza es confrontada por propuestas que hablan de interdependencia, cuidado y coexistencia. No se trata de idealizar el mundo natural, sino de reconocer que la supervivencia humana está ligada a su preservación.


En un contexto global marcado por el colapso climático y la inacción política, estas conversaciones adquieren un carácter profundamente ético. Pensar la biodiversidad es pensar el tipo de sociedad que estamos dispuestos a sostener y los límites que estamos dispuestos a aceptar frente al poder económico y la explotación de los territorios.


Al incluir la biodiversidad y los derechos de la naturaleza como eje de su programación, el Hay Festival Colombia 2026 refuerza una idea clave: el futuro no se decide solo en los centros de poder político o tecnológico, también se juega en la manera en que las sociedades se relacionan con el planeta que habitan.

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