La Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá presentó los resultados del proceso de verificación realizado a 150 empresas generadoras de aguas residuales no domésticas en la ciudad. Las visitas, desarrolladas durante los últimos dos meses, incluyeron compañías de sectores como el farmacéutico, químico y de alimentos. El objetivo central fue verificar el cumplimiento de la normativa de vertimientos, garantizar el uso adecuado del sistema de alcantarillado y proteger la infraestructura que presta servicio a millones de usuarios en Bogotá, combinando control, acompañamiento técnico y acciones preventivas.
El ejercicio permitió identificar avances relevantes en la gestión empresarial de aguas residuales. Del total de empresas visitadas, el 73 por ciento cuenta con algún tipo
de tratamiento para sus vertimientos, lo que evidencia esfuerzos por reducir impactos ambientales. Además, el 57 por ciento ha realizado la caracterización de sus descargas, reflejando un nivel medio de cumplimiento frente a la normatividad vigente. Estos resultados muestran una tendencia positiva en la adopción de prácticas básicas de control y monitoreo por parte de una parte significativa del sector productivo de la ciudad.
Entre los hallazgos destacados, la EAAB evidenció la adopción de tecnologías orientadas a la sostenibilidad. El 16 por ciento de las empresas ha implementado tecnologías limpias como sistemas de recirculación de agua, uso de paneles solares o maquinaria de bajo consumo energético. A su vez, el 13 por ciento realiza aprovechamiento de agua lluvia dentro de sus procesos. Estas prácticas contribuyen a la reducción de la presión sobre el sistema de alcantarillado y al uso más eficiente de los recursos hídricos disponibles en la ciudad.
Otro resultado relevante del proceso de verificación fue la identificación de empresas con conexiones adecuadas al sistema. De las 150 compañías evaluadas, 93 no presentan conexiones erradas o no autorizadas al alcantarillado. Este dato es clave para la operación segura de la red, ya que las conexiones inadecuadas pueden generar obstrucciones, daños estructurales y riesgos para el funcionamiento general del sistema. El cumplimiento en este aspecto reduce costos de mantenimiento y protege la infraestructura pública de afectaciones evitables.
No obstante, el balance también evidenció irregularidades que requieren acciones correctivas inmediatas. La EAAB identificó 21 conexiones erradas al sistema de alcantarillado, así como 41 vertimientos que se realizan sin tratamiento previo. Estas prácticas representan riesgos para la red y para el ambiente urbano. Adicionalmente, 45 empresas no han realizado la caracterización de sus vertimientos, incumpliendo una obligación fundamental para el control y seguimiento de las descargas no domésticas en la ciudad.
Frente a estos hallazgos, la EAAB anunció que realizará seguimiento individual a cada uno de los casos identificados. El objetivo es garantizar la implementación de planes de mejoramiento que permitan corregir las fallas detectadas en plazos definidos. Estas acciones buscan prevenir afectaciones mayores al sistema de alcantarillado y evitar sanciones posteriores. El seguimiento técnico será clave para asegurar que las empresas adopten medidas efectivas y sostenibles en el manejo de sus aguas residuales.
Durante las visitas, los equipos técnicos del Acueducto brindaron acompañamiento y orientación especializada a las empresas. La asesoría incluyó recomendaciones sobre el manejo adecuado de descargas, optimización de procesos productivos y ajustes necesarios para cumplir con la normativa ambiental. Los informes entregados permiten a las compañías identificar oportunidades de mejora, fortalecer sus sistemas internos de gestión y reducir riesgos operativos, ambientales y legales asociados al incumplimiento de las normas de vertimientos.
La EAAB reiteró que la gestión adecuada de las aguas residuales es una responsabilidad compartida entre la entidad y el sector productivo. El cumplimiento normativo protege la infraestructura, previene la contaminación y contribuye a mejorar la calidad del agua en la ciudad. La entidad continuará desarrollando acciones de vigilancia, acompañamiento técnico y control, con el propósito de promover una cultura de cumplimiento y garantizar un sistema de alcantarillado sostenible que responda a las necesidades ambientales y urbanas de Bogotá.
