Una operación articulada entre la Armada de Colombia, unidades de Guardacostas y apoyo aéreo de la Fuerza Aeroespacial Colombiana permitió la incautación de dos toneladas de cocaína que eran transportadas en un buque mercante con destino a Europa. La acción se desarrolló en aguas del Caribe, en un nuevo golpe contra las redes del narcotráfico transnacional que utilizan rutas comerciales marítimas para mover cargamentos ilícitos.
El procedimiento incluyó vigilancia permanente con sensores FLIR y seguimiento aéreo al buque CMA CGM Voltaire, que navegaba desde Cartagena hacia Algeciras, España. La operación se mantuvo bajo monitoreo técnico y control operacional continuo hasta que las autoridades decidieron efectuar la inspección en altamar, a unas 60 millas náuticas al norte de Santa Marta.
Durante la verificación de la embarcación, personal naval halló 81 bultos y cuatro panelas sueltas que contenían sustancias ilícitas. Los elementos fueron puestos a disposición de la Unidad Antinarcóticos de la Policía Nacional para el trámite judicial correspondiente, en el que se confirmó la presencia de 2.066 paquetes de cocaína, con un peso total cercano a dos toneladas.
Tras el hallazgo, el buque fue conducido al puerto de Santa Marta bajo custodia, donde se realizó una inspección segura y controlada. Las autoridades señalaron que este tipo de operaciones buscan reforzar los controles sobre las rutas marítimas internacionales, proteger el comercio legal y evitar que las organizaciones criminales utilicen embarcaciones mercantes para camuflar cargamentos de droga.
El decomiso representa un impacto significativo sobre las finanzas de estructuras criminales transnacionales, al impedir que la droga llegara al mercado europeo. De acuerdo con estimaciones oficiales, cargamentos de este volumen suelen tener un alto valor en destino, por lo que su incautación afecta de manera directa la capacidad logística y operativa de estas organizaciones.
Las autoridades destacaron que el uso de tecnologías de vigilancia aérea y sensores especializados ha fortalecido la capacidad de detección en mar abierto. Estas herramientas permiten realizar seguimientos discretos y precisos, incrementando la efectividad de las operaciones de interdicción marítima contra el narcotráfico.
Las fuerzas militares y de policía reiteraron que mantendrán operaciones de vigilancia, interdicción y control en zonas estratégicas del Caribe colombiano, con el fin de cerrar rutas ilegales, proteger la seguridad marítima y debilitar las redes dedicadas al tráfico de estupefacientes que operan a escala internacional.
Finalmente, las autoridades invitaron a la ciudadanía a denunciar actividades delictivas a través de los canales oficiales, recordando que la información oportuna permite anticipar riesgos y fortalecer la lucha contra el crimen organizado, en una estrategia que combina acción operativa, cooperación interinstitucional y participación ciudadana.
