El béisbol colombiano suma un nuevo capítulo de proyección internacional con la firma de Harry José Canedo, lanzador de apenas 16 años, quien ingresa al sistema de los Boston Red Sox, una de las organizaciones más exigentes y emblemáticas de las Grandes Ligas. Su incorporación lo ubica dentro del selecto grupo de diez beisbolistas colombianos que hacen parte de esta histórica franquicia, consolidando no solo un logro personal, sino también un mensaje de confianza en el talento joven del país y en los procesos formativos que hoy empiezan a dar frutos visibles en escenarios de máximo nivel competitivo internacional.
La historia de Harry Canedo comienza lejos de academias y visores profesionales. A los nueve años, durante un viaje familiar a Nueva York, quedó impactado por la energía de los estadios, el espectáculo y la atmósfera del béisbol profesional. Aquella experiencia sembró una idea persistente: dedicar su vida a este deporte. Antes probó con el fútbol, pero fue el béisbol el que le permitió encontrar un espacio donde su disciplina, constancia y carácter competitivo encajaban de manera natural, convirtiéndose poco a poco en un proyecto serio de vida deportiva con metas claras y exigentes desde edades tempranas.
Su proceso de formación se consolidó en la academia Pelinor, donde el entrenador Orlando Amarís jugó un papel determinante. En un contexto donde muchos dudaban de su proyección inicial, Amarís apostó por su desarrollo integral, fortaleciendo no solo aspectos técnicos, sino una mentalidad enfocada en el sacrificio y la resiliencia. Allí, Canedo entendió que el talento necesita método, paciencia y constancia para sostenerse en el tiempo. Esa etapa fue clave para transformar la ilusión infantil en una vocación estructurada, con hábitos de entrenamiento y una ética de trabajo que hoy marcan la diferencia.
Gracias a ese proceso, Harry comenzó a destacar en competencias departamentales y nacionales, integrando la Selección Atlántico y posteriormente la Selección Colombia. En sus primeros años se desempeñó como outfielder e infielder, mostrando versatilidad defensiva y comprensión del juego. Sin embargo, a los 14 años llegó el punto de quiebre: una invitación para probar como pitcher cambió por completo su trayectoria. Ese giro estratégico permitió potenciar su brazo, su lectura del bateador y su temple competitivo, cualidades que rápidamente lo posicionaron como uno de los lanzadores juveniles más prometedores del país.
Los resultados fueron inmediatos. En la categoría sub-15, Canedo fue elegido Pitcher Más Valioso del torneo, liderando estadísticas clave como juegos ganados y efectividad, además de ser pieza fundamental en la obtención del título nacional. Posteriormente, también integró el equipo juvenil campeón, confirmando que su rendimiento no era circunstancial, sino sostenido. Su capacidad para asumir presión, mantener consistencia y responder en momentos decisivos reforzó su perfil ante entrenadores y visores, consolidando una reputación que trascendió el ámbito local y llamó la atención internacional de manera progresiva y sólida.
El seguimiento no tardó en ampliarse. Organizaciones como Yankees, Pirates, Marlins y Mets observaron su evolución, evaluando su proyección física y mental. Finalmente, la decisión se inclinó por los Boston Red Sox, una elección fundamentada en el proyecto deportivo, la estructura formativa y la relación histórica de la franquicia con jugadores colombianos. Para Canedo, el enfoque en disciplina, desarrollo físico y crecimiento a largo plazo fue determinante. Más allá del nombre, valoró el método, la cultura organizacional y la posibilidad de construir una carrera paso a paso dentro de un sistema altamente competitivo.
La firma se concretó tras la visita de un scout a su hogar en abril, un momento que selló formalmente el inicio de esta nueva etapa. Para el joven lanzador, el acuerdo representa mucho más que un contrato: es la validación de años de esfuerzo silencioso, entrenamientos exigentes y decisiones difíciles. “Este es un día soñado para mí. Es el primer gran paso de una carrera que espero sea larga, siempre con trabajo, disciplina y con la bendición de Dios”, expresó Canedo, consciente de que el verdadero desafío apenas comienza dentro de una organización de élite mundial.
Harry José Canedo no solo cumple un sueño personal, sino que se suma a una generación de talentos que está reposicionando al béisbol colombiano en el radar internacional. Su firma con los Boston Red Sox envía un mensaje claro sobre el valor de los procesos formativos, la importancia de la paciencia y la necesidad de creer en el talento local. En un deporte donde la competencia es feroz, su historia confirma que desde Colombia es posible llegar a las grandes ligas, siempre que el sueño vaya acompañado de disciplina, visión y una ética de trabajo capaz de sostenerse en el tiempo.
