Cundinamarca se proyecta al mundo con una serie postal que conecta historia, identidad y futuro

 

En Cundinamarca, la filatelia se convirtió en una ventana internacional para contar territorio, memoria y transformación. En el Salón Gobernadores, el mandatario departamental Jorge Emilio Rey Ángel, la ministra Carina Murcia Yela y el presidente de 4-72 presentaron la emisión “Hitos de Cundinamarca”, una serie postal que sintetiza pasado, presente y futuro. Con circulación internacional, las estampillas convierten símbolos regionales en patrimonio postal, llevando identidad, orgullo y relato propio a más de 190 países, donde cada sobre se transforma en testimonio cultural y proyección institucional del departamento ante audiencias globales.

La emisión fue autorizada mediante resolución del Ministerio TIC, otorgándole validez jurídica y carácter patrimonial. Ese respaldo convierte la serie en documento oficial de memoria nacional, con reconocimiento institucional y vigencia histórica. No se trata solo de piezas coleccionables, sino de registros que dialogan con el tiempo y preservan hitos territoriales. La filatelia, entendida como lenguaje cultural, encuentra aquí un soporte normativo que garantiza su circulación y conservación. Así, Cundinamarca asegura que sus referentes no queden anclados al presente, sino que viajen con legitimidad por redes postales, archivos y colecciones del mundo.

La articulación con 4-72 garantiza alcance global y circulación efectiva. Como operador oficial, la entidad permite que los sellos ingresen a la red postal internacional, conectando oficinas, coleccionistas y ciudadanos. Esta alianza fortalece la proyección territorial, posiciona al departamento en el mapa filatélico y convierte cada envío en una narrativa en movimiento. La postal deja de ser objeto estático para convertirse en mensajera de identidad. Con ello, Cundinamarca consolida una estrategia simbólica que une institucionalidad, cultura y servicio público, proyectando una imagen coherente y reconocible más allá de las fronteras nacionales.

La colección rinde homenaje a Policarpa Salavarrieta, símbolo de dignidad, coraje y libertad. Su imagen recuerda que la historia nacional también se construye desde los territorios y sus mujeres. El sello exalta valores fundacionales y conecta generaciones con un legado que sigue vigente. En clave contemporánea, la filatelia rescata memorias que dialogan con el presente, resignificando figuras históricas ante nuevas audiencias. Así, la serie no solo conmemora, también educa y provoca reflexión, reafirmando que la identidad se fortalece cuando la memoria ocupa un lugar visible en los relatos que circulan.

Otro de los sellos destaca el RegioTram de Occidente, emblema de innovación y movilidad sostenible. El proyecto simboliza un futuro en movimiento, pensado para la gente y el territorio. Su presencia en la serie postal comunica visión de desarrollo, planificación y tecnología limpia. Al convertir infraestructura en símbolo cultural, la emisión traduce políticas públicas en relatos accesibles. La movilidad deja de ser solo obra física para convertirse en mensaje. Así, Cundinamarca proyecta modernidad y compromiso ambiental, integrando progreso técnico con identidad regional en una narrativa que viaja y se multiplica.

La tercera estampilla resalta Cundinamarca Fest 2025, vitrina de identidad, talento y emprendimiento. El sello celebra la diversidad municipal y la capacidad del departamento para conectar cultura, economía y turismo. Al incluir este hito, la serie reconoce la creatividad como motor de desarrollo y cohesión. La filatelia se convierte en plataforma para mostrar dinámicas vivas del territorio, donde tradición y contemporaneidad dialogan. Esta elección amplía el concepto de patrimonio, integrando eventos que construyen sentido de pertenencia y posicionan a Cundinamarca como escenario de encuentro, proyección cultural y oportunidades compartidas.

Durante el lanzamiento, las autoridades coincidieron en que la serie cuenta quiénes son los cundinamarqueses y hacia dónde avanzan. La emisión articula memoria, innovación y orgullo local, transformando símbolos en mensajes universales. El acto de matasellado protocolario legitimó la circulación y marcó el inicio del recorrido internacional. Cada estampilla resume una narrativa territorial que viaja con validez y sentido. Así, la filatelia reafirma su función educativa y comunicativa, conectando pasado, presente y futuro. Cundinamarca se presenta al mundo con una voz propia, construida desde sus hitos y proyectada con dignidad.

Más allá del acto simbólico, la iniciativa fortalece identidad y proyección internacional. La serie postal integra institucionalidad, cultura y servicio público en una estrategia de reconocimiento global. Al circular por redes postales y colecciones, los sellos amplifican el relato del departamento y consolidan su presencia cultural. La filatelia demuestra que los territorios también se narran desde objetos cotidianos con significado profundo. Con esta emisión, Cundinamarca convierte su historia y transformación en mensajes que cruzan fronteras, refuerzan orgullo local y dejan constancia de un territorio que se reconoce, evoluciona y se proyecta.

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