En el marco del Día Mundial de las Aves, la Policía Nacional de Colombia intensificó sus acciones contra el tráfico y la comercialización ilegal de aves silvestres, una de las amenazas más graves para la biodiversidad del país. A través de la Dirección de Carabineros y Protección Ambiental, la institución reafirmó su compromiso con la protección del patrimonio natural. Colombia, como uno de los países con mayor diversidad de aves en el mundo, enfrenta un reto permanente. La lucha contra estos delitos ambientales se ha convertido en una prioridad estratégica. La preservación de las especies es clave para el equilibrio ecológico. El mensaje es claro: la fauna silvestre no es mercancía.
Cada 10 de enero, esta conmemoración invita a reflexionar sobre el papel fundamental que cumplen las aves en los ecosistemas. Su aporte a la seguridad alimentaria, la dispersión de semillas y el control de plagas las convierte en especies esenciales para la sostenibilidad ambiental. En Colombia, esta riqueza natural convive con amenazas constantes derivadas de economías ilegales. El tráfico de aves impacta directamente la supervivencia de múltiples especies. Además, debilita ecosistemas completos. Por ello, la respuesta institucional se ha fortalecido. La protección de las aves es una responsabilidad colectiva.
En este contexto, la Policía Nacional desplegó una estrategia preventiva, operativa y de control a nivel nacional. Los esfuerzos se concentraron en combatir redes criminales dedicadas al tráfico ilegal de fauna. Estas actividades generan un alto impacto ambiental y afectan el bienestar de las especies capturadas. La estrategia incluyó acciones de inteligencia y operativos focalizados. El objetivo es interrumpir las cadenas de comercialización ilegal. La presencia institucional se ha reforzado en puntos críticos. La respuesta busca ser sostenida y efectiva.
Uno de los componentes más innovadores ha sido el uso de caninos eco detectores especializados en la búsqueda de fauna silvestre. Estos equipos han sido desplegados en aeropuertos, terminales de transporte y vías nacionales. Tres caninos entrenados en esta especialidad se han convertido en aliados estratégicos. Su capacidad de detección ha permitido identificar aves ocultas en equipajes y cargamentos. Esta herramienta ha fortalecido la capacidad operativa de la Policía Ambiental. La tecnología y el entrenamiento se ponen al servicio de la biodiversidad.
Durante los operativos realizados en el marco de esta conmemoración, las autoridades lograron la incautación de 96 aves silvestres. Entre ellas se destacan dos búhos, un halcón peregrino y cuatro tinguas azules. Estas especies están altamente valoradas en el mercado ilegal. El avalúo de los ejemplares incautados asciende a cerca de 135 millones de pesos. La recuperación de estas aves evita su explotación y posible muerte. Cada rescate representa una victoria ambiental. El impacto va más allá de la cifra.
Las acciones de control no se limitan a fechas conmemorativas. Durante el año 2025, la Policía Nacional logró la incautación de 14.460 aves silvestres y la recuperación de 5.355 más. Estos resultados reflejan un esfuerzo sostenido en todo el territorio nacional. Las aves rescatadas son entregadas a las autoridades ambientales competentes. Posteriormente, se adelantan procesos de rehabilitación y reintegración a su hábitat natural. Este trabajo articulado fortalece la conservación. La reducción del tráfico ilegal es un resultado tangible.
Los operativos se han focalizado en corredores estratégicos de movilidad, carreteras nacionales, plazas de mercado y parques naturales. También se han identificado puntos críticos donde persiste la comercialización ilegal de aves. Muchas de estas especies son utilizadas como mascotas o trasladadas a mercados nacionales e internacionales. La intervención en estos espacios busca cerrar las rutas del delito ambiental. La presencia institucional actúa como un factor disuasivo. El control territorial es fundamental. La protección de la fauna requiere vigilancia constante.
Además del componente operativo, la Policía Nacional ha fortalecido las campañas de educación y sensibilización ambiental. Estas acciones buscan generar conciencia ciudadana sobre la importancia de denunciar el tráfico ilegal de fauna. En el marco del Día Mundial de las Aves, cerca de 2.043 personas fueron sensibilizadas. El brigadier general Carlos Germán Oviedo Lamprea reiteró que cada operativo debilita las economías criminales y protege los ecosistemas. La preservación de la biodiversidad es una tarea compartida. El compromiso institucional, aseguró, se mantendrá firme para las futuras generaciones.
