El Gobierno de Colombia reafirmó su compromiso sostenido con la lucha contra el narcotráfico, un fenómeno criminal de carácter transnacional que afecta la seguridad, la estabilidad y el bienestar regional. Las autoridades señalaron que este desafío exige respuestas coordinadas, integrales y basadas en la corresponsabilidad entre los Estados. En ese marco, la estrategia nacional prioriza la cooperación internacional, el fortalecimiento de capacidades operativas y la acción conjunta frente a las economías ilícitas. La articulación con países vecinos y aliados se mantiene como un eje central para enfrentar un delito que no reconoce fronteras y que requiere esfuerzos colectivos y permanentes.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, subrayó que Colombia ocupa un lugar central en el combate al narcotráfico en el hemisferio occidental. Según el funcionario, la clave para enfrentar este delito es la cooperación internacional efectiva y constante. En ese sentido, destacó que el país mantiene una relación estrecha con Ecuador y con otras naciones de la región, orientada a combatir un enemigo común que impacta la seguridad de ambos territorios y demanda acciones conjuntas en inteligencia, operaciones y fortalecimiento institucional.
Durante el último año, Colombia intensificó sus acciones operativas y de inteligencia contra las economías ilícitas, con énfasis en los territorios más afectados por el narcotráfico. Estas acciones incluyeron operaciones conjuntas de carácter transnacional, intercambio permanente de información estratégica y coordinación entre mandos regionales. Como resultado, el país pasó de incautar 132 toneladas de cocaína en 2024 a 195 toneladas en 2025, lo que representa un incremento del 43 %. Las autoridades consideran que este resultado refleja una ofensiva sostenida y una mayor efectividad de las estrategias implementadas.
El ministro de Defensa explicó que el aumento en las incautaciones es consecuencia directa de una ofensiva integral contra el narcotráfico, acompañada de procesos de erradicación focalizados. Estas acciones se concentraron principalmente en departamentos como Nariño y Putumayo, territorios históricamente impactados por cultivos ilícitos y presencia de estructuras criminales. Según el balance oficial, en estas zonas se ha logrado reducir el índice de criminalidad, evidenciando que la combinación de erradicación, control territorial y operaciones de inteligencia genera efectos concretos en la seguridad local.
De manera complementaria, las operaciones desarrolladas permitieron la realización de 196 combates contra estructuras criminales dedicadas al tráfico de drogas y delitos conexos. Estas acciones derivaron en la captura de cabecillas estratégicos y en la afectación directa de organizaciones que sostenían economías ilícitas a gran escala. El Ministerio de Defensa destacó que la lucha contra los grupos criminales ha sido contundente y sostenida, con resultados relevantes en la desarticulación de redes que operaban en distintas regiones del país.
La cooperación internacional también ha sido fortalecida en el ámbito del entrenamiento y el desarrollo de capacidades institucionales. De acuerdo con el Ministerio, Colombia ha capacitado a cerca de 4.000 uniformados de la Policía Nacional del Ecuador en técnicas y estrategias para combatir el narcotráfico. Este intercambio de conocimientos hace parte de una visión de corresponsabilidad regional, en la que los países comparten experiencias y fortalecen sus instituciones para enfrentar de manera más efectiva un delito que impacta a toda la región.
El Gobierno colombiano reiteró que la lucha contra el narcotráfico no se limita a acciones represivas, sino que incluye cooperación, fortalecimiento institucional y trabajo conjunto con países aliados. La estrategia se apoya en la premisa de que ningún Estado puede enfrentar en solitario un fenómeno criminal de alcance transnacional. Por ello, la coordinación internacional, el intercambio de información y el desarrollo de capacidades compartidas se mantienen como pilares fundamentales para reducir el impacto de las economías ilícitas y proteger a las comunidades afectadas.
Finalmente, el ministro de Defensa enfatizó que Colombia continuará desplegando todas las acciones necesarias para enfrentar el narcotráfico con contundencia. El mensaje institucional es claro: el país no cederá ante este flagelo y seguirá promoviendo la cooperación entre naciones como la vía más efectiva para debilitar a las organizaciones criminales. En la visión del Gobierno, cuando los Estados actúan de manera articulada, los márgenes de maniobra de los delincuentes se reducen y se fortalece la seguridad regional de forma sostenible.
