En la sede de las Naciones Unidas en Nueva York se llevó a cabo una sesión de emergencia del Consejo de Seguridad de la ONU, convocada bajo el tema “Amenazas a la Paz y la Seguridad Internacionales”, en relación con la situación en Venezuela. La reunión fue presidida por Somalia, en su calidad de presidente del Consejo, a solicitud de Colombia como miembro no permanente para el periodo 2026–2027, con el respaldo de China y Rusia.
Durante la sesión, el Estado colombiano reiteró su posición firme en defensa de la paz, el respeto al Derecho Internacional, la soberanía de los Estados y la protección de la vida y los derechos humanos. Colombia subrayó que estos principios constituyen pilares esenciales del orden internacional y deben ser observados de manera estricta por todos los actores de la comunidad internacional.
En su intervención, Colombia expresó una condena categórica a los hechos ocurridos el pasado 3 de enero en territorio venezolano, al considerar que representan graves violaciones a la soberanía, la independencia política y la integridad territorial de Venezuela, así como al Derecho Internacional y a la Carta de las Naciones Unidas. El Gobierno colombiano enfatizó que no existe justificación alguna para el uso unilateral de la fuerza ni para actos de agresión entre Estados.
Asimismo, la delegación colombiana reafirmó su disposición a contribuir activamente a la construcción de una salida diplomática y pacífica a la actual crisis. En ese sentido, destacó que la defensa del multilateralismo y del orden internacional basado en normas no constituye una opción discrecional, sino una obligación colectiva orientada a preservar la paz y la seguridad internacionales.
Colombia manifestó además su respaldo a los esfuerzos del Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, encaminados a activar mecanismos de mediación, facilitar el diálogo entre las partes involucradas y promover soluciones políticas lideradas por los propios venezolanos, con el acompañamiento de las Naciones Unidas y de las organizaciones regionales.
En el marco de la sesión, se reiteró la importancia de privilegiar los canales diplomáticos como vía principal para la resolución de controversias, especialmente en contextos de alta tensión regional. Colombia insistió en que la prevención de una escalada del conflicto requiere voluntad política, responsabilidad internacional y compromiso con los principios fundamentales de la Carta de la ONU.
Finalmente, el país hizo un llamado urgente a todas las partes involucradas a ejercer la máxima contención, desescalar las tensiones y apostar por el diálogo como herramienta esencial para la resolución de la crisis. Colombia reafirmó su compromiso indeclinable con la paz, la democracia y el respeto al Derecho Internacional, reiterando su disposición a seguir contribuyendo, desde el Consejo de Seguridad, a la estabilidad regional y global.
