La Policía Nacional de Colombia capturó a un hombre de 45 años requerido por orden judicial por el delito de hurto agravado y calificado, durante operativos de control adelantados en la Central de Abastos de Bogotá (Corabastos). La acción se dio en el marco de la estrategia institucional Seguridad, Dignidad y Democracia, orientada a la prevención de delitos en puntos de alta afluencia comercial. El capturado fue identificado durante controles focalizados en bodegas. Su comportamiento levantó sospechas entre los uniformados. La verificación permitió confirmar la orden vigente. La intervención fue inmediata.
De acuerdo con el reporte oficial, el hombre fue requerido mientras policías realizaban patrullajes preventivos y controles en distintas zonas de la central mayorista. Los uniformados habían observado actitudes sospechosas de manera reiterada. Al ser verificado en el sistema PDA, se confirmó que tenía una solicitud de captura activa. De inmediato fue reseñado por personal de investigación judicial. El procedimiento se realizó conforme a los protocolos. El sujeto no opuso resistencia. Quedó a disposición de la autoridad competente.
La Policía estableció que el capturado registra antecedentes desde el año 2005. En ese periodo ha sido capturado en cinco oportunidades por delitos relacionados con hurto agravado y porte ilegal de armas de fuego. Su primera detención ocurrió en 2005, cuando fue sorprendido portando un revólver en el barrio Guacamayas, en la localidad de San Cristóbal. Este historial evidencia reincidencia. Las conductas se repitieron en distintos sectores de la ciudad. La trayectoria delictiva fue documentada.
Posteriormente, en 2011, fue capturado en flagrancia mientras hurtaba un establecimiento comercial en el sector de Patio Bonito. Ocho años después, volvió a ser sorprendido junto a otras tres personas cometiendo un hurto en un local del barrio Britalia. En 2023, según las autoridades, violentó la puerta de un camión estacionado en la zona de Abastos. En ese hecho sustrajo dinero y objetos de valor. La reiteración de los delitos marcó su perfil. El patrón fue similar en cada caso.
Las investigaciones indican que el hombre ingresaba a la central mayorista con el propósito de identificar vehículos estacionados. Mientras los propietarios realizaban compras, presuntamente violentaba puertas para sustraer pertenencias. Esta modalidad afecta directamente a comerciantes y compradores. La Policía venía realizando seguimiento preventivo. La captura busca desarticular este tipo de conductas. La presencia institucional se ha reforzado en la zona. El objetivo es cerrar espacios al delito.
Desde la Policía Metropolitana de Bogotá se destacó la importancia de los controles permanentes en zonas estratégicas. Corabastos es uno de los principales puntos de abastecimiento del país. Por ello, se mantiene un despliegue constante de uniformados. La prevención del hurto es prioritaria. Los operativos se realizan de manera focalizada. La vigilancia se intensifica en horarios de mayor afluencia. La estrategia es integral.
La Policía reiteró que la articulación entre patrullaje, tecnología y denuncia ciudadana es clave para obtener resultados. La identificación oportuna permitió ejecutar la orden judicial. El caso demuestra la importancia de la observación en terreno. También del uso de herramientas tecnológicas. La acción policial evitó nuevas afectaciones. La seguridad en la central mayorista es un eje de trabajo permanente. El control continuará.
Finalmente, las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier actividad sospechosa. La línea 123 está habilitada de manera permanente. La denuncia oportuna contribuye a prevenir delitos. La corresponsabilidad es fundamental para la seguridad. La Policía continuará fortaleciendo los operativos. El objetivo es proteger la tranquilidad de comerciantes y compradores. La seguridad se construye entre todos.
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