Un ataque con artefacto explosivo sacudió la noche del jueves en el barrio Santa Fe, en el centro de Bogotá, y dejó un saldo de catorce personas heridas y una fallecida. Los hechos ocurrieron hacia las nueve de la noche en la carrera 16, frente a un establecimiento comercial ubicado en la denominada zona de alto impacto. De acuerdo con información oficial, dos hombres que se movilizaban en una motocicleta lanzaron una granada contra un grupo de personas que se encontraba en el exterior del lugar, generando pánico, lesiones de gravedad y una inmediata reacción de las autoridades.
Las personas afectadas fueron trasladadas a diferentes centros asistenciales de la ciudad, donde recibieron atención médica de urgencia. Según el reporte preliminar, todos los heridos ingresaron a instituciones hospitalarias, dos de ellos en estado crítico y sometidos a cirugía. Posteriormente, una de las víctimas falleció a causa de la gravedad de las heridas. Las autoridades informaron que la mayoría de los lesionados serían trabajadores de los distintos establecimientos de la zona, entre ellos meseros y porteros, quienes se encontraban departiendo en el espacio público al momento del ataque.
El atentado ocurrió en las inmediaciones de un club nocturno conocido como Troya, ubicado en la llamada zona de tolerancia del barrio Santa Fe, en la localidad de Los Mártires. Las primeras indagaciones indican que el artefacto explosivo fue lanzado desde una motocicleta negra ocupada por dos personas, quienes huyeron del lugar inmediatamente después del ataque. El establecimiento no sufrió daños estructurales y no se reportaron víctimas al interior del local, ya que la explosión se produjo en la parte externa donde se encontraban reunidas las personas.
Tras el atentado, las autoridades activaron un operativo especial de investigación para esclarecer lo ocurrido. Un grupo conformado por Policía Judicial, unidades de inteligencia y personal especializado inició la recolección de pruebas en el lugar. La investigación busca establecer los móviles del ataque, así como identificar a los autores materiales e intelectuales. Las autoridades señalaron que se están revisando cámaras de seguridad públicas y privadas del sector para reconstruir la ruta de escape de los responsables y ubicar su paradero.
Las primeras versiones oficiales indicaron que aún no está claro si el ataque estaba dirigido específicamente contra el establecimiento comercial o contra las personas que se encontraban en el exterior. En la cuadra donde ocurrió el atentado funcionan varios locales nocturnos, por lo que una de las hipótesis es que se trate de un hecho indiscriminado. Las autoridades señalaron que será la investigación la que determine si existía un objetivo puntual o si se trató de una acción destinada a generar terror en la zona.
En relación con posibles antecedentes, se conoció que la propietaria del establecimiento manifestó haber recibido llamadas extorsivas hace más de ocho meses. Según su testimonio, dichas comunicaciones cesaron y no se registraron nuevas amenazas en los últimos meses. En su momento, las autoridades brindaron acompañamiento y asesoría. No obstante, aún no se ha establecido si el ataque guarda relación con esos hechos previos. Esta línea de investigación será analizada por los equipos especializados encargados del caso.
El personal del GAULA se sumó a las labores investigativas junto con la Fiscalía General de la Nación, con el objetivo de determinar si el ataque está vinculado a estructuras criminales dedicadas a extorsión u otros delitos. De manera paralela, se adelanta el análisis técnico de las cámaras de seguridad para establecer cómo ingresaron y por qué rutas escaparon los responsables tras lanzar el artefacto explosivo en plena vía pública.
Las autoridades reiteraron que continuarán las labores investigativas hasta esclarecer plenamente los hechos y llevar a los responsables ante la justicia. El ataque reaviva la preocupación por la seguridad en zonas de alto impacto del centro de Bogotá y la utilización de explosivos en entornos urbanos. Mientras avanza la investigación, las autoridades reforzaron la presencia policial en el sector y pidieron a la ciudadanía aportar información que permita identificar a los responsables de un hecho que enluta a la ciudad y deja graves consecuencias humanas.

