El aumento sostenido del turismo en San Andrés ha llevado al Instituto Colombiano Agropecuario a reforzar sus acciones de inspección, vigilancia y control en el ingreso de cruceros internacionales. Estas medidas buscan prevenir la entrada, propagación o establecimiento de plagas, enfermedades y agentes de riesgo provenientes del exterior que puedan afectar la producción agropecuaria, la biodiversidad y la seguridad alimentaria de la isla y del país. La intensificación de los operativos responde a un contexto de mayor movilidad internacional y a la necesidad de proteger un territorio insular con ecosistemas frágiles y una alta dependencia del equilibrio sanitario y ambiental.
Las actividades recientes se desarrollaron en el muelle Radar Cove, ubicado en el sureste de la isla de San Andrés, donde arribaron los cruceros Explora II y Star Clipper. En estos procedimientos, el ICA inspeccionó alimentos, residuos, equipajes y posibles materiales de riesgo, aplicando protocolos técnicos diseñados para identificar amenazas sanitarias de origen vegetal y animal. Las jornadas contaron con el acompañamiento de Migración Colombia, la Policía Nacional y la Secretaría de Salud local, fortaleciendo la articulación interinstitucional y garantizando un control integral en uno de los principales puntos de entrada de visitantes internacionales.
El ICA explicó que la intensificación de estos controles está directamente relacionada con el crecimiento del turismo registrado durante 2025. Entre enero y noviembre del año anterior, San Andrés superó el millón de visitantes nacionales e internacionales, una cifra histórica para el archipiélago. Este incremento representa tanto una oportunidad económica como un desafío sanitario, pues el aumento del flujo de personas y mercancías eleva el riesgo de ingreso de organismos que podrían alterar los sistemas productivos y ambientales de la isla, afectando a productores locales y a la economía regional.
Según las cifras oficiales, el turismo en San Andrés creció un 45 % en 2025 frente a años anteriores, consolidando a la isla como uno de los destinos más atractivos del Caribe. En ese periodo, más de 250 mil viajeros extranjeros visitaron el territorio insular, principalmente provenientes de Argentina, Chile y Brasil. Este dinamismo turístico ha generado mayores ingresos y visibilidad internacional, pero también exige una mayor responsabilidad institucional para garantizar que el desarrollo económico vaya de la mano con la protección sanitaria, ambiental y productiva del país.
Para el ICA, la vigilancia en cruceros resulta estratégica debido a la diversidad de productos y residuos que pueden transportarse a bordo. Alimentos de origen animal o vegetal, restos orgánicos y materiales contaminantes representan riesgos potenciales si no se manejan adecuadamente. Por ello, los operativos buscan identificar de manera temprana cualquier elemento que pueda convertirse en una amenaza fitosanitaria o zoosanitaria, evitando impactos que podrían ser irreversibles en un ecosistema insular donde la capacidad de respuesta ante emergencias sanitarias es más limitada.
La entidad subrayó que estos controles no buscan afectar la experiencia turística, sino garantizar que el crecimiento del sector sea sostenible y seguro. Proteger los sistemas agrícolas y pecuarios es fundamental para preservar la seguridad alimentaria local y nacional, así como para cuidar la biodiversidad que hace de San Andrés un destino único. En este sentido, la vigilancia sanitaria se convierte en un componente clave del turismo responsable, alineando el desarrollo económico con la conservación del territorio y el bienestar de las comunidades locales.
Además de las inspecciones físicas, el ICA reiteró la importancia de la cooperación entre autoridades y viajeros. El cumplimiento de las normas sanitarias por parte de los visitantes y las empresas de transporte marítimo es esencial para reducir riesgos. Informar, prevenir y controlar son pilares de una estrategia que busca anticiparse a posibles amenazas antes de que se materialicen, protegiendo no solo a la isla sino también a la producción agropecuaria del continente, estrechamente conectada a los flujos comerciales y turísticos internacionales.
Con estas acciones, el ICA ratifica su compromiso permanente con la vigilancia sanitaria en puntos de ingreso al país, especialmente en territorios estratégicos como San Andrés. El fortalecimiento de los operativos en cruceros refleja una respuesta preventiva frente al aumento del turismo y una apuesta por un desarrollo equilibrado. Garantizar la sanidad agropecuaria, preservar la biodiversidad y salvaguardar la producción de alimentos son objetivos centrales que permiten que el crecimiento turístico continúe siendo una fuente de progreso, sin comprometer la estabilidad económica y ambiental del archipiélago.
