Vacaciones con bienestar: claves para cuidar la salud en la temporada de fin de año

 

Las celebraciones y las vacaciones de fin de año traen consigo cambios en las rutinas que, aunque necesarios para el descanso, también incrementan la exposición a diversos riesgos de salud. Intoxicaciones alimentarias, quemaduras solares, accidentes en playas y piscinas, así como el aumento de virus respiratorios, son algunas de las situaciones más frecuentes durante diciembre y enero, cuando los desplazamientos y las reuniones familiares se intensifican.

De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), una de cada seis personas en el mundo sufre cada año una enfermedad transmitida por alimentos. A esto se suma la exposición prolongada al sol sin protección, uno de los principales factores de quemaduras, deshidratación e insolación en temporada vacacional, lo que refuerza la necesidad de adoptar hábitos preventivos.

“En esta época no solo celebramos: también cambiamos de rutinas, viajamos más y nos exponemos a escenarios donde los riesgos sanitarios aumentan. La prevención es nuestra mejor aliada para disfrutar sin complicaciones”, afirma Alejandro Rivas, gerente de la Red Médica de emi Falck y Faculty del Centro de Entrenamiento CEMI para Colombia de la American Heart Association.

Uno de los focos clave es el manejo seguro de los alimentos. Mantener la cadena de frío, evitar productos expuestos durante largos periodos, lavar adecuadamente manos, frutas y verduras, y consumir preparaciones recientes reduce significativamente el riesgo de intoxicaciones. En viajes o reuniones, es preferible evitar salsas y mezclas que no hayan sido refrigeradas.

La exposición al sol también aumenta durante esta temporada. Aplicar protector solar de amplio espectro cada dos o tres horas, hidratarse constantemente y evitar la radiación directa en las horas de mayor intensidad son medidas esenciales. Las quemaduras solares no solo generan molestias inmediatas, sino que pueden derivar en complicaciones que requieren atención médica.

En playas, piscinas y ríos, la prevención es vital. Los niños deben estar siempre bajo supervisión directa, incluso en zonas poco profundas, y los flotadores no reemplazan la vigilancia. Respetar señalizaciones, verificar la presencia de salvavidas y evitar ingresar al agua tras comidas abundantes ayuda a reducir accidentes acuáticos.

“Las intoxicaciones, los golpes de calor o los accidentes acuáticos no avisan. Mantener medidas básicas de precaución puede marcar la diferencia entre unas vacaciones tranquilas y una emergencia”, advierte Rivas, al recordar la importancia de identificar puntos de atención médica cercanos y contar con un botiquín básico durante los desplazamientos.

Finalmente, el aumento de virus respiratorios propios de la temporada hace indispensable reforzar hábitos como el lavado frecuente de manos, la ventilación de espacios cerrados y evitar el contacto cercano con personas con síntomas. Desde emi Falck, la invitación es clara: celebrar y descansar con responsabilidad, poniendo el bienestar en el centro para cerrar el año de forma segura, saludable y memorable.

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