Durante 80 años, millones de familias colombianas han llenado de color sus hogares con los productos de Pintuco, una empresa fundada en Medellín en diciembre de 1945 por Germán Saldarriaga del Valle junto a su hijo Alberto. Ocho décadas después, la marca se mantiene como un símbolo de confianza, calidad y tradición en el país. Hoy, Pintuco hace parte del grupo multinacional AkzoNobel, sin perder su identidad local. Su historia refleja la evolución del mercado de la construcción y el hogar en Colombia. También da cuenta de una relación cercana con generaciones de consumidores. El color ha sido su lenguaje permanente.
A lo largo de estos 80 años, Pintuco se ha consolidado como una de las compañías de pinturas más relevantes del país, con una participación cercana al 45 % en el mercado decorativo. Desde su planta ubicada en Rionegro, Antioquia, produce más de 60 millones de litros de pintura al año. Su capacidad industrial le ha permitido exportar a más de 20 países. La empresa cuenta con más de 200 tiendas propias en Colombia y una red que alcanza cerca de 19.000 puntos de venta. Este despliegue ha sido clave para su liderazgo sostenido. El crecimiento ha sido galón a galón, con constancia y visión.
El impacto de Pintuco también se refleja en el empleo y el desarrollo económico. La compañía genera más de 800 empleos directos en Colombia y promueve encadenamientos productivos a través de su red de distribución. Su portafolio atiende desde el segmento residencial hasta proyectos institucionales e industriales. Esta cobertura nacional ha fortalecido su cercanía con clientes, pintores, arquitectos y constructores. La marca ha logrado combinar escala con acompañamiento técnico. Ese equilibrio ha sido parte de su ventaja competitiva histórica.
“Celebramos ocho décadas de historia en Colombia. Somos una marca icónica y un orgullo para los colombianos”, señaló Fernando Domingues, presidente de Pintuco y AkzoNobel en el país. El directivo destacó el compromiso permanente con pinturas de mayor calidad, más seguras y respetuosas con el medio ambiente. La visión de la compañía apunta al bienestar de quienes aplican los productos y de quienes habitan los espacios intervenidos. La calidad se entiende como un concepto integral. Innovar sin perder la confianza del consumidor ha sido una premisa constante.
La adquisición de Pintuco por parte de AkzoNobel en 2022 marcó un nuevo capítulo para la compañía. Esta integración ha permitido armonizar procesos, fortalecer la cultura de seguridad y consolidar un portafolio más robusto. Colombia se ubica hoy entre los diez principales mercados del grupo a nivel global. Esto implica un compromiso adicional con la producción nacional y el desarrollo de talento local. El acceso a tecnologías de punta ha potenciado las capacidades industriales. El ADN colombiano convive ahora con estándares internacionales.
La innovación ha sido uno de los pilares de la marca a lo largo de su historia. Pintuco ha desarrollado soluciones especializadas para baños, cocinas, ambientes sensibles y espacios con alta exigencia sanitaria. Sus pinturas incluyen formulaciones de bajo olor, con propiedades antivirales, antihongos y antibacterianas. También destacan los impermeabilizantes y recubrimientos termorreguladores. Estas soluciones responden a necesidades reales del mercado. La investigación aplicada ha transformado la experiencia de pintar.
En sostenibilidad, la compañía ha avanzado de forma consistente. Desde 2019, su planta de Rionegro cuenta con certificación carbono neutro, siendo pionera en el sector. Actualmente, el 100 % de la energía eléctrica usada en esa planta es renovable. Además, el 53 % del plástico de sus envases proviene de material reciclado. La reducción de compuestos orgánicos volátiles ha mejorado la calidad del aire interior. La sostenibilidad dejó de ser un complemento y se convirtió en eje estratégico.
El compromiso social de Pintuco se expresa a través de su Fundación, que cumple 50 años de trayectoria. En la última década ha impulsado más de 426 alianzas en 25 departamentos, beneficiando a más de 1,1 millones de personas de forma directa. La intervención en colegios, espacios públicos y murales urbanos ha fortalecido la identidad comunitaria. Además, más de 35.000 pintores han sido formados mediante programas especializados. Con ocho décadas de historia, Pintuco reafirma su propósito de seguir generando bienestar. El color, para la marca, sigue siendo una herramienta de transformación social y cultural.
