Menos del 10 % de la biometría facial en el mundo supera las pruebas más exigentes y una empresa colombiana vuelve a lograrlo

 


En un contexto global donde la biometría facial se ha convertido en un estándar para validar identidad en banca, comercio y servicios públicos, muy pocas tecnologías logran superar las evaluaciones internacionales más estrictas contra el fraude. Estimaciones del sector indican que menos del 10 % de las soluciones evaluadas aprueban las pruebas de detección de ataques de presentación bajo estándares internacionales como la ISO/IEC 30107-3.


En ese escenario altamente competitivo, la empresa colombiana OlimpIA anunció que obtuvo nuevamente la reacreditación internacional iBeta Level 1 e iBeta Level 2 para su tecnología de liveness facial. Se trata de la segunda vez que la compañía supera estas pruebas, confirmando la solidez de su solución frente a intentos de suplantación mediante fotografías, videos, máscaras y otros métodos de engaño.


La evaluación fue realizada por iBeta (International Biometrics Evaluations and Testing Assurance), laboratorio independiente con sede en Denver, Estados Unidos, considerado el principal referente mundial en validación biométrica. Sus pruebas son utilizadas por gobiernos, entidades financieras y grandes corporaciones para autorizar el uso de tecnologías en entornos críticos.


Para Simbad Ceballos, CEO de OlimpIA, esta reacreditación va más allá de un reconocimiento comercial. Según explicó, se trata de una validación técnica que muy pocas compañías en el mundo alcanzan y que demuestra que la ingeniería desarrollada en Colombia puede competir al más alto nivel del ecosistema biométrico global.


La relevancia del logro se acentúa en un momento en el que sectores como finanzas, telecomunicaciones, comercio electrónico y sector público demandan soluciones con respaldo técnico auditable. La tecnología de OlimpIA fue desarrollada por ingenieros colombianos especializados en inteligencia artificial y entrenada con conjuntos de datos diversos en etnia, género y edad, con el objetivo de reducir sesgos y asegurar un desempeño consistente en distintos mercados.


Uno de los avances clave evaluados en esta nueva certificación fue la consolidación del modelo de liveness pasivo. Este sistema permite verificar si una persona es real sin exigir acciones específicas al usuario, como movimientos o gestos, lo que reduce la fricción en los procesos digitales y mejora la experiencia del usuario final.


De acuerdo con la compañía, el liveness pasivo fortalece la seguridad sin sacrificar usabilidad, un factor crítico en procesos como el onboarding digital, donde el abandono suele aumentar cuando los trámites se perciben como complejos o invasivos. Este equilibrio entre protección y experiencia se ha convertido en un diferenciador estratégico frente a otras soluciones del mercado.


Más allá del reconocimiento internacional, la reacreditación iBeta confirma la madurez tecnológica de una solución desarrollada en Colombia bajo los mismos estándares exigidos a proveedores globales. En un entorno donde la suplantación de identidad continúa en aumento, contar con tecnologías biométricas validadas a nivel internacional se consolida como un requisito clave para proteger la identidad digital y fortalecer la confianza en los servicios digitales.

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