GreenYellow cumple 13 años impulsando la transición energética de las empresas en Colombia

 


Hablar hoy de competitividad empresarial en Colombia es hablar, inevitablemente, de energía. En ese escenario, GreenYellow cumple 13 años de operación en el país consolidándose como uno de los actores que ha sabido traducir la transición energética en resultados concretos para la industria, el comercio y los servicios. No se trata solo de sostenibilidad, sino de eficiencia, rentabilidad y control operativo.


Colombia fue, en 2012, la primera apuesta internacional de GreenYellow fuera de Francia. Esa decisión marcó el inicio de una expansión global que hoy alcanza más de 17 países, pero también dejó claro el potencial del país para liderar modelos energéticos innovadores en la región. Trece años después, la compañía no solo se mantiene, sino que profundiza su inversión y su portafolio en un mercado cada vez más exigente.


El balance es contundente. A la fecha, GreenYellow ha desarrollado más de 460 proyectos de eficiencia y servicios energéticos, logrando un ahorro acumulado superior a 860 GWh para sus clientes. En términos prácticos, este impacto equivale a apagar durante un año y medio una ciudad como Bucaramanga y ha evitado la emisión de más de 350.000 toneladas de CO₂, una cifra que habla tanto de escala como de impacto real.


Para Juan Pablo Duque, CEO de GreenYellow Colombia, el cambio de paradigma es claro: la energía dejó de ser un costo fijo para convertirse en un factor estratégico. La integración de eficiencia energética, generación solar y, ahora, almacenamiento con baterías permite a las empresas operar con mayor estabilidad, reducir riesgos y fortalecer su rentabilidad en un contexto de volatilidad energética.


Esta visión ha encontrado terreno fértil en sectores clave de la economía nacional. GreenYellow ha desarrollado proyectos con compañías como Grupo Éxito, Jerónimo Martins, Arturo Calle, Marriott, CEMEX, L'Oréal, el Puerto de Barranquilla, Aris Mining y OCENSA, entre muchos otros. Sectores distintos, una premisa común: gestionar mejor la energía para operar mejor el negocio.


La hoja de ruta de GreenYellow parte de una idea fundamental: la transición energética comienza por la eficiencia. Medir, optimizar y modernizar procesos libera recursos, protege márgenes y convierte el ahorro energético en rentabilidad sostenible. A partir de allí, la energía solar se convierte en el siguiente paso lógico, no como un gesto ambiental, sino como una decisión financiera y operativa.


En ese camino, la compañía ha construido en Colombia más de 57 proyectos solares que suman 134 MWp de capacidad instalada y generan cerca de 200 GWh anuales de energía limpia. Los proyectos actualmente en construcción llevarán esa cifra a cerca de 190 MWp, fortaleciendo la seguridad energética de las empresas y reduciendo su exposición a los vaivenes del mercado eléctrico.


El aniversario número 13 marca, además, un nuevo hito: el lanzamiento de los servicios de almacenamiento de energía con baterías (BESS). Esta tecnología agrega una capa clave de flexibilidad y control, permitiendo gestionar picos de demanda, estabilizar la operación y optimizar el uso de la energía generada. En un sistema eléctrico cada vez más complejo, el almacenamiento deja de ser futuro para convertirse en una necesidad estratégica.


Desde el frente institucional, ProColombia destaca el recorrido de GreenYellow como una señal clara de confianza en el país. Para Carmen Caballero, presidenta de la entidad, que Colombia haya sido la primera apuesta internacional de la compañía y que hoy siga expandiendo su operación confirma que el país ofrece condiciones sólidas para la inversión de largo plazo en transición energética.


Más allá de las cifras, estos 13 años cuentan una historia compartida entre tecnología, talento local, empleo y descarbonización industrial. GreenYellow no solo ha acompañado a las empresas en su transformación energética, sino que ha contribuido a construir un modelo donde sostenibilidad, operatividad y rentabilidad conviven en la misma ecuación.


En un entorno empresarial donde la energía define cada vez más la competitividad, la experiencia de GreenYellow en Colombia demuestra que la transición energética no es una carga, sino una ventaja. Una que, bien gestionada, permite a las empresas operar a otro nivel y al país avanzar hacia un desarrollo más resiliente y sostenible.

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