¡Diciembre con sabor a región!: elegir lo que produce Bogotá-Cundinamarca fortalece el campo y el abastecimiento

 

Diciembre es una temporada de alto consumo y grandes desafíos para el abastecimiento alimentario. Con el aumento de la demanda, los precios se ajustan y el riesgo de pérdida y desperdicio crece. En este contexto, el proyecto Aliméntate de Región invita a consumidores y consumidoras a priorizar alimentos producidos en Bogotá-Cundinamarca, apostándole al campo cercano y a un sistema alimentario más resiliente.

El llamado se fundamenta en el diagnóstico del Sistema de Abastecimiento Regional Agroalimentario (SARA), desarrollado en alianza entre la Región Metropolitana Bogotá-Cundinamarca, la Secretaría Distrital de Desarrollo Económico, la RAP-E Región Central y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Este estudio identifica retos y oportunidades clave para fortalecer la producción y el abastecimiento sostenible.

El diagnóstico revela que la región cuenta con una base productiva sólida y altamente especializada. Cerca del 75 % del área sembrada está dedicada a alimentos priorizados por el SARA y su producción representa hasta el 95 % de lo cultivado en el territorio. En temporada festiva, esta fortaleza se convierte en una oportunidad concreta para impulsar la economía regional desde la mesa de los hogares.

Sin embargo, también se evidencian riesgos estructurales. Cultivos como papa, caña panelera, mango, tomate, zanahoria y plátano concentran gran parte del área sembrada. Solo la papa y la caña panelera representan el 58 % del área cultivada y más del 80 % de la producción, lo que incrementa la vulnerabilidad frente a la variabilidad climática y los cambios del mercado.

A esto se suma un enorme potencial agrícola aún sin aprovechar. De los 1,5 millones de hectáreas dentro de la frontera agrícola regional, apenas el 18,2 % está en uso. Incluso las áreas con alta aptitud agrícola presentan niveles de utilización inferiores al 20 %, lo que abre la puerta a producir más y mejor con planificación y sostenibilidad, sin afectar ecosistemas estratégicos.

El SARA también identifica brechas críticas en servicios clave para el sector rural. Menos del 10 % de las unidades productivas accede a asistencia técnica; solo 59 predios cuentan con certificación en Buenas Prácticas Agrícolas; y cerca del 90 % de los productores no pertenece a ninguna organización. En materia de crédito, la concentración es alta y desfavorable para pequeños productores.

Frente a este panorama, diciembre se convierte en un momento clave para actuar desde el consumo. Planear el menú, comprar productos locales y de temporada, diversificar la canasta y preferir alimentos de producción responsable son decisiones cotidianas que fortalecen el campo, reducen desperdicios y contribuyen a un abastecimiento más estable durante todo el año.

Con el diagnóstico del SARA, la región avanza hacia la formulación del Plan de Abastecimiento Agroalimentario en Escala Regional, una hoja de ruta para conectar mejor el campo con la ciudad. Alimentar la región no es solo producir más: es hacerlo de manera conjunta, equitativa y sostenible, empezando por lo que cada persona elige poner en su mesa.

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