Colombia revela nueva cartografía económica urbana tras 34 años: clave para propietarios, inversionistas y gerentes de empresa

 

Tras 34 años sin un retrato actualizado del tejido productivo urbano, el DANE presentó los resultados preliminares del Censo Económico Nacional Urbano 2024, la operación estadística más ambiciosa de su tipo en la historia reciente del país. La encuesta identificó 2.005.622 unidades económicas visibles en las zonas urbanas de los 1.102 municipios del país, más la isla de San Andrés y Providencia y 18 áreas no municipalizadas. Este mapeo urbano-económico representa un conjunto de datos esenciales para la planeación territorial, las políticas públicas y la toma de decisiones empresariales.

Para los propietarios de vivienda que alquilan inmuebles o los inversionistas en renta urbana, este censo adquiere una relevancia estratégica. El nuevo mapa económico urbanizado ofrece señales claras sobre dónde se concentra la actividad económica, cuántas unidades generan movimiento y cuáles sectores dominan la dinámica urbana. De esta forma, la decisión de invertir, arrendar o financiar una propiedad debe ahora considerarse a la luz de información georreferenciada y actualizada por primera vez en más de tres décadas.

La directora general del DANE, Piedad Urdinola, sostuvo que “el censo no solo actualiza el mapa de la economía urbana, sino que ofrece una radiografía completa, a color y en alta definición”. Esta metáfora hace alusión a la nueva granularidad de los datos, que permitirán a empresarios del sector inmobiliario, arrendadores y entidades financieras tomar decisiones basadas en evidencias de ubicación, tamaño y sector de las unidades productivas.

El censo, ejecutado entre 2024 y 2025 con más de 8.000 censistas que recorrieron más de 500.000 manzanas en todo el territorio, logró una cobertura promedio superior al 98,2 %. Fue la primera operación híbrida (con formularios físicos y digitales) diseñada por el DANE en el siglo XXI, lo que marca un salto tecnológico e institucional significativo para las estadísticas nacionales.

Los datos muestran una concentración marcada: Bogotá acumula el 18 % de las unidades económicas, seguida por Antioquia (12,5 %) y Valle del Cauca (9,7 %). En conjunto, estos tres territorios concentran cerca del 40 % del total nacional. Esta concentración implica que quienes poseen inmuebles para arrendar en esos mercados pueden encontrar tanto oportunidades como retos derivados de competencia y saturación, mientras que los mercados secundarios podrían emerger como nuevas zonas de crecimiento.

Por sectores, la mayor parte del tejido productivo urbano corresponde a comercio (53,1 %), seguido por servicios (32,3 %) e industria (5,2 %). Este desglose es especialmente relevante para dueños de vivienda que destinan sus propiedades al alquiler comercial o mixto, pues denota qué tipo de actividad económica es más probable en sus zonas, y por ende qué demanda podrían generar los arrendatarios o clientes.

Con esta información, las entidades financieras, aseguradoras, arrendadores y profesionales de inversiones inmobiliarias pueden refinar sus modelos de riesgo, valoraciones de propiedades y estrategias de colocación. Por ejemplo, el acceso a microdatos anonimizados posteriores permitirá construir modelos predictivos de rentabilidad y vacancia, así como comparar cómo varían los fundamentos entre barrios y ciudades medianas.

En definitiva, el Censo Económico Nacional Urbano 2024 le responde a Colombia con una herramienta de sofisticación estadística, representatividad territorial y vigencia técnica. Para los tomadores de decisiones —desde el inversionista individual hasta la gran empresa— esta medición es un activo estratégico, que permite ver no solo dónde está la economía urbana colombiana, sino hacia dónde va, y qué implicaciones tiene para la vivienda, la inversión y el crecimiento.

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