El Multicampus Universitario de Suba, proyecto que busca ampliar el acceso a la educación superior en el noroccidente de Bogotá, enfrenta retrasos en su infraestructura y pendientes contractuales que mantienen el campus sin funcionamiento. El Ministerio de Educación Nacional anunció que, junto con la Alcaldía de Bogotá y la Gerencia Presidencial para Bogotá, definió una ruta para reactivar las obras y garantizar la atención educativa de los jóvenes inscritos. La iniciativa tiene un costo estimado superior a $287.000 millones.
Según las cifras divulgadas por el Ministerio de Educación, a septiembre de 2026 la infraestructura modular del lote 1 registraba un atraso del 52 %, mientras que la del lote 2 presentaba un retraso del 73 % frente al cronograma establecido por la administración anterior. La entidad también señaló que durante ese periodo no se inició un proceso de incumplimiento contra el contratista. Estas cifras constituyen el diagnóstico presentado por el Ministerio sobre el estado de ejecución de las obras.
La entidad indicó que la fase convencional, correspondiente a una estructura de concreto reforzado y con una inversión superior a $243.000 millones, quedó sin contratos para la ingeniería de detalle, los permisos, las licencias y la construcción. De acuerdo con el balance oficial, tampoco quedaron comprometidos los recursos necesarios para ejecutar esa etapa. La falta de estos componentes representa uno de los principales obstáculos para completar el proyecto, cuya construcción contempla dos fases y tres lotes.
El Ministerio también explicó que la convocatoria para los jóvenes de Suba se abrió antes de que estuvieran cumplidos los requisitos técnicos necesarios para poner en funcionamiento el campus. Por esa razón, las personas inscritas reciben actualmente la oferta académica en otras sedes de las instituciones participantes. La situación mantiene el reto de garantizar que los estudiantes puedan acceder a sus programas mientras avanzan las obras y se establecen las condiciones necesarias para que la infraestructura universitaria pueda entrar en operación.
Como parte de las medidas para reactivar el proyecto, el Gobierno informó que entre el 5 y el 12 de octubre se completaron ajustes logísticos para reiniciar las obras. La administración de la Agencia Nacional Inmobiliaria Virgilio Barco Vargas se comprometió a hacer seguimiento estricto a los cronogramas y evitar nuevos retrasos. La Alcaldía de Bogotá participa mediante el aporte de los lotes y los recursos destinados a la operación del campus, en coordinación con las entidades nacionales responsables.
La ministra de Educación, Ilva Myriam Hoyos, y la gerente presidencial para Bogotá, Clara Lucía Sandoval, también conversaron con jóvenes que acudieron al multicampus. Según la información oficial, durante el encuentro acordaron una reunión para hacer seguimiento a las acciones previstas y al avance de la obra. El diálogo busca mantener un canal de comunicación con los estudiantes, quienes esperan que el proyecto se concrete y que la infraestructura permita desarrollar la oferta de educación superior prevista para la localidad.
La agenda de infraestructura educativa incluye además el Campus Interinstitucional de Kennedy, otro proyecto que el Gobierno busca impulsar junto con la Alcaldía de Bogotá. La iniciativa contempla 36.955 metros cuadrados, 43 programas académicos y capacidad para más de 7.000 estudiantes. De acuerdo con el Ministerio, se avanza en la contratación mediante recursos de vigencias futuras, la firma del convenio interinstitucional y la definición de su operación. El desarrollo de ambos proyectos representa un reto para ampliar las oportunidades de formación superior en la capital.
La reactivación del Multicampus de Suba dependerá del cumplimiento de los cronogramas, la disponibilidad de recursos y la resolución de los pendientes técnicos y contractuales. Aunque el Ministerio atribuye los retrasos a la administración anterior y anuncia acciones para destrabar el proyecto, el avance deberá comprobarse mediante hitos de obra y condiciones verificables para recibir a los estudiantes. La atención temporal en otras sedes permite mantener la oferta académica, pero la puesta en funcionamiento del campus continúa siendo el objetivo pendiente para la comunidad educativa de Suba.

