Mujeres vinculadas a las Casas Sociales de la Mujer de Cundinamarca confeccionaron y entregaron 164 prendas destinadas a la dotación del personal operativo del Centro Comercial Neos Centro, ubicado en el sector de San Victorino, en Bogotá. El pedido, por un valor de $20.803.580, representa una oportunidad comercial concreta para las participantes de estos espacios de formación y desarrollo productivo. La operación también muestra cómo las capacidades adquiridas pueden convertirse en ingresos y nuevas posibilidades de contratación.
El negocio contempló un anticipo del 30 % y se originó en una rueda de negocios realizada en abril de 2026 en la Casa Social de la Mujer de Madrid. Allí, las participantes presentaron sus capacidades de confección ante potenciales compradores. El encuentro permitió establecer el contacto con Neos Centro y avanzar posteriormente en un pedido ajustado a las necesidades del establecimiento. La experiencia convirtió una actividad de formación productiva en una contratación comercial con un cliente del mercado bogotano.
La entrega estuvo integrada por 58 chaquetas tipo chaleco bordadas, 18 camisas oxford, 14 uniformes antifluido destinados a servicios generales y enfermería, 8 prendas en denim, 28 pantalones camuflados en dril, 10 pantalones formales, 22 camisetas tipo polo y 4 camisetas de algodón. La variedad del pedido exigió responder a diferentes especificaciones de diseño, materiales y uso. Las participantes asumieron directamente el proceso de confección y también las labores de empaque antes de realizar la entrega correspondiente.
El proceso reunió la capacidad productiva desarrollada por las mujeres con la gestión comercial de la empresaria y asesora Kathy Ravelo. En la rueda de negocios también participó Yansen Estupiñán, representante legal de Neos Centro. La articulación permitió conectar una iniciativa de fortalecimiento productivo con una necesidad concreta del sector comercial. De esta manera, las Casas Sociales de la Mujer funcionaron como espacios para desarrollar habilidades que posteriormente pueden ser utilizadas para atender pedidos, cumplir especificaciones y participar en dinámicas reales de contratación.
Alexandra Pulido, gestora social de Cundinamarca, destacó el alcance de esta experiencia y señaló que la apuesta busca que las mujeres continúen construyendo sus proyectos de vida mediante oportunidades de empleo formal capaces de transformar sus entornos familiares y comunitarios. El enfoque plantea que la formación productiva no termine en el aprendizaje de una técnica, sino que pueda convertirse en una herramienta para generar ingresos. La contratación con Neos Centro representa, en ese sentido, una aplicación concreta de ese propósito institucional.
Las participantes debieron cumplir con las condiciones solicitadas por el centro comercial y responder tanto por la elaboración como por el empaque de las prendas. El cumplimiento del pedido permitió poner a prueba la capacidad de producción de las asociaciones y su respuesta frente a requerimientos específicos de un comprador. El resultado abre además una posibilidad para que estas organizaciones fortalezcan sus procesos, mejoren su experiencia comercial y puedan responder a futuras solicitudes provenientes de empresas interesadas en contratar productos elaborados por mujeres del departamento.
La administración de Neos Centro manifestó su interés en continuar contratando productos elaborados por las Casas Sociales de la Mujer. Aunque los nuevos pedidos dependerán de las necesidades del establecimiento y de la capacidad de respuesta de las asociaciones participantes, la posibilidad representa una continuidad comercial para un proceso que comenzó con una rueda de negocios. El vínculo permite que las habilidades desarrolladas en estos espacios encuentren compradores concretos y que la confección pueda convertirse en una actividad productiva con perspectivas de permanencia.
La entrega de las 164 prendas marca así un resultado concreto para las mujeres vinculadas a las Casas Sociales de la Mujer y para una estrategia que busca conectar formación, producción y oportunidades comerciales. El pedido por $20.803.580 llevó productos confeccionados en Cundinamarca hasta un establecimiento comercial de San Victorino y dejó abierta la posibilidad de nuevos negocios. La experiencia evidencia el potencial de estas iniciativas para transformar capacidades en contratos, ingresos y alternativas de desarrollo económico para sus participantes.
