En el mes de los niños y de la ciberseguridad, el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC) hizo un llamado a madres, padres y cuidadores para fortalecer la protección de niñas, niños y adolescentes en internet. La entidad advirtió sobre los riesgos que pueden comprometer su privacidad, información personal y seguridad, desde mensajes engañosos hasta perfiles falsos y enlaces maliciosos que buscan obtener datos confidenciales o facilitar distintas formas de fraude.
La recomendación central es convertir la seguridad digital en una conversación permanente dentro de las familias. De acuerdo con el Ministerio, acompañar a los menores durante su navegación permite identificar señales de alerta, resolver dudas y fomentar la confianza para comunicar cualquier situación incómoda. El propósito es que aprendan a reconocer los peligros, proteger sus datos y pedir ayuda oportunamente, sin temor a ser juzgados o recibir reproches por contar una experiencia que los haga sentir amenazados.
Entre los principales riesgos está el phishing, una práctica mediante la cual delincuentes utilizan mensajes, enlaces, premios ficticios o invitaciones aparentemente confiables para engañar a las personas y obtener contraseñas o información de sus cuentas. Por ello, MinTIC aconseja enseñar a los menores a desconfiar de contactos desconocidos y verificar los contenidos antes de abrir enlaces, descargar archivos o entregar datos personales. Detenerse, pensar y consultar con un adulto puede evitar que una situación aparentemente inofensiva termine en un engaño.
La protección de la privacidad también ocupa un lugar prioritario. Fotografías, ubicaciones, nombres de colegios y rutinas cotidianas pueden revelar información que facilite la identificación o localización de los menores. La entidad recomienda conversar con ellos sobre las consecuencias de publicar o compartir esos datos, así como explicarles que no siempre es posible comprobar quién está detrás de un perfil. En ese sentido, cualquier encuentro presencial con alguien conocido en línea debe consultarse previamente con un adulto de confianza.
El Ministerio también pidió hablar abiertamente sobre la suplantación de identidad, las solicitudes de fotografías y videos, y las amenazas que pueden aparecer en redes sociales o plataformas digitales. Si una persona exige imágenes, pide dinero, propone mantener conversaciones en secreto o intenta chantajearlos, los menores deben acudir a un adulto de confianza. La orientación busca evitar que enfrenten estas situaciones en soledad y que comprendan que ninguna presión ejercida por internet justifica entregar información o contenido que les genere incomodidad.
Los videojuegos en línea requieren atención especial, pues sus chats, mensajes y comunidades permiten la interacción con desconocidos. MinTIC recomienda establecer reglas claras para jugar, enseñar a bloquear y reportar cuentas, y explicar cuándo es necesario solicitar ayuda. Asimismo, advierte sobre los riesgos de captación, manipulación o reclutamiento a través de redes sociales. Los menores deben identificar como señales de alerta las invitaciones a ocultar conversaciones, trasladarse a otros lugares o seguir instrucciones de personas que no conocen.
La seguridad también depende de medidas técnicas y hábitos cotidianos. La entidad aconseja utilizar contraseñas seguras y diferentes, activar las opciones de protección disponibles y mantener actualizados los dispositivos y las aplicaciones. Además, recomienda evitar redes Wi-Fi desconocidas cuando se realizan actividades que involucran información sensible. Estas acciones deben acompañarse de una orientación adecuada a la edad de cada menor, porque la prevención no consiste únicamente en restringir el acceso, sino también en desarrollar criterios para tomar decisiones responsables en los entornos digitales.
MinTIC reiteró que la protección de niñas, niños y adolescentes exige acompañamiento, escucha y reglas claras, adaptadas a medida que cambian las aplicaciones, los juegos y las formas de relacionarse. La entidad insistió en que pedir ayuda nunca debe convertirse en motivo de castigo y que escuchar sin juzgar puede marcar la diferencia ante una amenaza o un intento de engaño. La seguridad digital, concluye el Ministerio, se construye diariamente mediante la confianza familiar y la educación para navegar de manera más segura.

