Ministro de Agricultura presenta nueva hoja de ruta para transformar el campo colombiano

 

El ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Indalecio Dangond Baquero, presentó el 26 de octubre de 2026, ante la plenaria del Senado de la República, los principales lineamientos de la política agropecuaria de la administración del presidente Abelardo De La Espriella. Durante un debate de control político promovido por sectores de oposición, expuso un diagnóstico sobre la situación del campo colombiano y anunció una hoja de ruta enfocada en productividad, inversión, seguridad alimentaria y transformación rural.

En su intervención, Dangond cuestionó los resultados de la reforma agraria de la administración anterior y señaló presuntas deficiencias en la gestión de tierras, el financiamiento rural y el crecimiento del sector agropecuario. Según el ministro, el país recibió un escenario caracterizado por estancamiento productivo, expansión de cultivos de coca e incumplimiento de metas institucionales. También mencionó cuestionamientos sobre el manejo de recursos destinados a la Agencia Nacional de Tierras, asuntos que presentó como parte del diagnóstico de la cartera.

A partir de ese balance, el funcionario planteó como objetivo central garantizar la alimentación de los 52 millones de colombianos y anunció una reorganización institucional mediante la creación de 2 viceministerios. El primero estaría dedicado a superar la pobreza rural, mientras el segundo tendría a su cargo asuntos de agroindustria, competitividad e inversión. Con esta estructura, el Ministerio busca articular las políticas sociales del campo con estrategias de producción y desarrollo empresarial. “El campo necesita menos ideología y más gerencia”, afirmó Dangond durante su exposición ante los senadores.

La agenda legislativa anunciada contempla 4 iniciativas. La primera corresponde a la Jurisdicción Agraria y Rural, orientada a precisar competencias y establecer decisiones sustentadas en criterios objetivos. La segunda propone un Código Único Agrario para reducir la dispersión normativa. La tercera plantea un marco diferencial para la Orinoquia, teniendo en cuenta los elevados costos de adecuación de tierras para la producción. La cuarta iniciativa busca modificar la Ley 1448, relacionada con víctimas y restitución de tierras, según explicó el ministro.

En materia productiva, el Gobierno anunció la meta de incorporar 1,5 millones de nuevas hectáreas a la actividad agrícola, con el propósito de aumentar la oferta nacional y reducir la dependencia de importaciones. También proyecta establecer 5 zonas francas agroindustriales para impulsar la transformación de productos en las regiones. Entre las apuestas sectoriales figura la ganadería regenerativa, que busca incrementar la producción de carne y leche utilizando menos superficie, junto con sistemas silvopastoriles. Además, se priorizarían cultivos de coco, marañón, granada y plátano.

El acceso al financiamiento constituye otro de los componentes de la propuesta. Dangond planteó simplificar los mecanismos de crédito para actividades de producción, transformación, comercialización y agroturismo. Entre las metas expuestas se encuentra reducir la tasa de interés al 1 % mensual y establecer plazos de financiación de entre 10 y 15 años. El modelo, según el ministro, estaría articulado con garantías, comercialización y mercado bursátil, mediante procedimientos más sencillos y una reducción de requisitos y formularios para los productores rurales.

La estrategia también contempla el programa Jóvenes Milagro, que pondrá en marcha Escuelas de Emprendimiento Rural con una meta de vincular a 70.000 jóvenes. La iniciativa busca promover el relevo generacional y fortalecer la formación de nuevos empresarios del campo, con capacidades para producir, innovar y acceder a mercados internacionales. El ministro presentó esta apuesta como una herramienta para impulsar oportunidades económicas en las zonas rurales y facilitar que las nuevas generaciones encuentren alternativas de desarrollo mediante proyectos agropecuarios sostenibles y competitivos.

Al concluir su intervención, Dangond defendió un modelo de transformación rural basado en productividad, crédito, tecnología, seguridad jurídica y acceso a mercados. Su planteamiento sostiene que la entrega o disponibilidad de tierras debe acompañarse de condiciones que permitan ponerlas a producir y generar ingresos sostenibles. Ante el Congreso, resumió esa visión al señalar: “La tierra por sí sola no derrota la pobreza. Lo que transforma el campo es productividad, crédito, tecnología, seguridad jurídica y mercados”. La implementación de las propuestas dependerá de su desarrollo institucional y trámite legislativo.

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