El Ministerio de Minas y Energía modificó su Manual específico de funciones y competencias laborales para recuperar criterios de formación, idoneidad y especialización en los empleos de una cartera cuyas decisiones tienen impacto estratégico sobre el país. La medida busca que las profesiones admitidas para cada cargo correspondan con las responsabilidades asignadas y con las necesidades técnicas del sector energético y minero. Los cambios aplicarán a los nuevos nombramientos y respetarán los derechos de quienes actualmente ocupan esos puestos.
La modificación deja sin efecto los ajustes realizados entre agosto de 2022 y diciembre de 2025, periodo durante el cual 5 resoluciones ampliaron las profesiones aceptadas para 47 cargos directivos, asesores y profesionales de libre nombramiento y remoción. Según el Ministerio, en promedio, cada uno de esos empleos pasó de admitir 9 núcleos básicos del conocimiento a 23, varios de ellos sin relación directa con las funciones técnicas correspondientes.
Entre los casos identificados aparece Filosofía, Teología y áreas afines, que figuraban en 75 empleos de la entidad: 44 de libre nombramiento y remoción y 31 de carrera administrativa. También se encontró Diseño en 30 cargos de asesor y jefe de oficina, Educación en 15 y Artes plásticas y visuales en 11 empleos de asesor. El Ministerio considera que estas ampliaciones no siempre correspondían con la naturaleza de las responsabilidades asignadas.
Con el nuevo ajuste, Filosofía, Teología y disciplinas afines serán retiradas de todos los empleos, tanto de libre nombramiento y remoción como de carrera administrativa. Diseño, Educación y Artes plásticas y visuales también dejarán de ser admitidas en aquellos cargos cuyas funciones no correspondan con esas áreas de formación. La entidad sostiene que la decisión busca recuperar criterios de especialización y garantizar una mayor correspondencia entre los conocimientos profesionales y las responsabilidades institucionales.
En contraste, el manual mantiene las ingenierías, las ciencias naturales y exactas, así como las disciplinas económicas, jurídicas y administrativas, consideradas por la cartera como soportes fundamentales para el desarrollo de sus funciones. Estas áreas continuarán haciendo parte de los perfiles profesionales requeridos para atender asuntos relacionados con la política energética, la actividad minera, la administración de recursos y las decisiones técnicas que competen al Ministerio.
La ministra de Minas y Energía, María Nohemi Arboleda, defendió la modificación al señalar que los perfiles deben responder a las responsabilidades de cada empleo. “Un ministerio técnico necesita perfiles técnicos”, afirmó. También explicó que las decisiones de la entidad inciden en el futuro energético del país, el abastecimiento de gas y combustibles, la formalización de miles de mineros y el aprovechamiento de minerales necesarios para la transición energética. Según indicó, el propósito no es descalificar profesiones, sino establecer requisitos pertinentes.
El Ministerio precisó que los cambios tendrán efecto sobre los nuevos nombramientos y no afectarán los derechos de los funcionarios que actualmente desempeñan los cargos. El procedimiento se adelantó conforme al Decreto 1083 de 2015 e incluyó un estudio técnico elaborado por la Subdirección de Talento Humano, la publicación del proyecto para recibir observaciones ciudadanas y la consulta con las organizaciones sindicales. La entidad señala que estas etapas hicieron parte del proceso de revisión y actualización del manual institucional.
Con esta decisión, MinEnergía busca fortalecer la correspondencia entre la formación académica y las funciones de los empleos que integran su estructura administrativa. La actualización establece nuevos criterios para futuras vinculaciones y pretende reforzar la capacidad técnica de una institución responsable de asuntos estratégicos para el desarrollo nacional. El reto será garantizar que los perfiles profesionales respondan a las exigencias de cada cargo y contribuyan a una gestión especializada en los sectores minero y energético.

