El Gobierno Nacional expidió el Decreto 1491 del 6 de octubre de 2026 para fortalecer el abastecimiento de combustibles destinados a las plantas de generación térmica, como parte de las acciones preventivas frente al fenómeno de El Niño 2026-2027. La medida busca mejorar la preparación del sistema eléctrico ante una posible disminución de la generación hidráulica y contribuir a la continuidad del servicio de energía durante periodos de mayor presión sobre el abastecimiento.
La disposición hace parte del Plan Energía YA y busca diversificar las opciones de suministro de combustibles líquidos para las plantas térmicas. El objetivo es reducir la dependencia de un único proveedor y facilitar una respuesta más ágil ante contingencias logísticas que puedan interrumpir el abastecimiento. Con este ajuste, el Gobierno pretende fortalecer las alternativas disponibles para respaldar la atención de la demanda eléctrica cuando las condiciones climáticas reduzcan la disponibilidad de generación hidráulica.
De acuerdo con el decreto, las plantas térmicas podrán abastecerse de diferentes agentes cuando se presenten circunstancias de fuerza mayor, caso fortuito o hechos de terceros que pongan en riesgo la confiabilidad del sistema eléctrico nacional. Estas situaciones deberán estar previamente justificadas. La flexibilización busca evitar que una dificultad con un proveedor comprometa el suministro de combustible necesario para mantener disponibles las plantas que respaldan la generación de energía en el país.
El Sistema de Información de Combustibles Líquidos (SICOM) permitirá habilitar diferentes agentes para suministrar combustible a las plantas térmicas en las circunstancias previstas. El mecanismo conservará los controles y la trazabilidad de las operaciones, de manera que la diversificación de proveedores no implique renunciar al seguimiento institucional. La medida busca combinar flexibilidad operativa con mecanismos de control para responder oportunamente ante interrupciones que puedan afectar el funcionamiento del sistema eléctrico nacional.
La disposición también pretende reducir la exposición de las plantas térmicas a interrupciones en el suministro y mejorar su capacidad de respuesta durante contingencias. Estas instalaciones cumplen una función de respaldo cuando las condiciones climáticas disminuyen la generación hidráulica. Por ello, asegurar alternativas para el abastecimiento de combustibles líquidos constituye una de las acciones preventivas dirigidas a mantener la disponibilidad de generación y contribuir a la atención de la demanda durante el fenómeno de El Niño.
El Ministerio de Minas y Energía mantendrá el seguimiento a las condiciones de abastecimiento mediante el Comité de Abastecimiento de Combustibles y mesas técnicas semanales. En estos espacios se monitorean las condiciones del suministro, se identifican factores que podrían afectar la disponibilidad de combustibles líquidos y se coordinan acciones para mitigar riesgos. El decreto se integra así a un esquema de articulación institucional y sectorial que busca anticipar dificultades y fortalecer la preparación frente a posibles contingencias energéticas.
La ministra de Minas y Energía, María Nohemi Arboleda, señaló que la decisión amplía las alternativas de abastecimiento sin renunciar al control ni a la trazabilidad de las operaciones. La funcionaria destacó el seguimiento permanente y la coordinación con los agentes del sector como elementos centrales de la estrategia preventiva. La medida pretende fortalecer la capacidad de las plantas térmicas para respaldar la demanda eléctrica y contribuir a la continuidad del servicio ante eventuales dificultades de suministro.
El decreto se suma a otras acciones del Plan Energía YA, entre ellas una inversión de $1,9 billones para proteger el servicio de energía, medidas relacionadas con el aseguramiento de gas y actuaciones para facilitar proyectos de generación y transmisión. El Gobierno busca anticiparse a los riesgos asociados con El Niño 2026-2027 mediante alternativas de abastecimiento, seguimiento técnico y coordinación sectorial. La prioridad es mantener las condiciones necesarias para respaldar el sistema eléctrico nacional ante una menor disponibilidad de generación hidráulica.

