Los emprendimientos colombianos enfrentan un desafío particular durante el último trimestre del año, cuando fechas comerciales como Halloween, Black Friday, Cyber Monday, Navidad y Año Nuevo impulsan las oportunidades de venta, pero también exigen mayor liquidez y capacidad operativa. Aunque este periodo puede contribuir al crecimiento de los negocios y a la preparación de sus metas para 2027, la falta de recursos disponibles representa un riesgo para las pequeñas y medianas empresas.
Alejandro San Nicolás, consultor, experto en economía digital y profesor del Máster Universitario en Gestión Integral de la Calidad de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), señala que los emprendedores deben explorar mecanismos de financiación diferentes al crédito tradicional y a la búsqueda convencional de inversionistas. La recomendación consiste en combinar alternativas, validar los productos antes de ampliar la producción y mantener una disciplina financiera que favorezca los ingresos tempranos frente a los gastos innecesarios.
Una de las opciones es el crowdfunding, un mecanismo que permite reunir recursos mediante aportes de varias personas. En su modalidad de recompensa, puede utilizarse para validar un producto antes de producirlo a gran escala, mientras que el equity crowdfunding facilita la participación de pequeños inversionistas en una empresa. Estas alternativas permiten explorar nuevas fuentes de capital y evaluar el interés del mercado, aunque requieren definir con claridad las condiciones de participación y los compromisos adquiridos.
Otra posibilidad es el venture debt y el revenue-based financing, modelos que ofrecen alternativas para obtener recursos sin necesariamente entregar acciones de la compañía. En el segundo caso, la devolución puede vincularse a un porcentaje de los ingresos generados por el negocio. La conveniencia de cada mecanismo depende de las condiciones pactadas, la capacidad de pago y las proyecciones comerciales, por lo que resulta importante comprender sus costos y obligaciones antes de comprometer los recursos futuros.
La prefinanciación por clientes constituye una tercera alternativa. Consiste en vender antes de producir, de modo que los pagos anticipados contribuyan a financiar la operación y, al mismo tiempo, permitan comprobar si existe demanda real. Según San Nicolás, esta modalidad ofrece una validación directa porque el consumidor ya ha pagado por el producto. Para aplicarla, los emprendimientos necesitan establecer condiciones transparentes de entrega, calcular sus costos y asegurar que puedan cumplir los compromisos asumidos con sus compradores.
La cuarta opción es la tokenización de activos, que permite representar digitalmente participaciones empresariales, proyectos específicos o ingresos futuros mediante tokens que pueden adquirirse de forma fraccionada. El mecanismo busca ampliar las posibilidades de acceso al capital y conectar proyectos con pequeños inversionistas de distintos lugares. Sin embargo, su implementación exige considerar la seguridad jurídica y las condiciones aplicables a cada operación, por lo que no debe asumirse como una alternativa automática o libre de riesgos.
Además de elegir una fuente de financiación, los emprendedores necesitan administrar cuidadosamente el dinero disponible. San Nicolás recomienda concentrar los recursos en aquello que impulsa las ventas, fortalece el producto y permite captar clientes, mientras se controla la velocidad de cobro y se evitan gastos superfluos. “Gasta solo en lo que te consolida: cada dinero que sacas del negocio es pista de aterrizaje que quemas”, advierte el experto, quien también destaca la importancia de corregir el rumbo cuando los resultados no son favorables.
El manejo del capital semilla exige evitar errores como asumir gastos fijos elevados desde el comienzo, invertir en imagen antes de validar el producto o revisar la caja cuando los recursos están a punto de agotarse. Para San Nicolás, el dinero inicial debe entenderse como un recurso limitado destinado a comprobar la viabilidad del negocio, no como un ingreso recurrente ni un premio. La recomendación central es proteger la liquidez, validar antes de crecer y priorizar ingresos tempranos para sostener la operación.

