Comestibles Ricos S.A. celebra 65 años de trayectoria con una apuesta que combina tradición, innovación y expansión. La compañía, creadora de marcas como Súper Ricas y Todo Rico, se consolidó como una de las empresas representativas de la industria colombiana de pasabocas y actualmente registra una participación del 11% en el mercado nacional. Su aniversario coincide con un reconocimiento relevante: alcanzó el puesto 8 del Ranking Nacional de Innovación de la ANDI, un resultado que refleja la transformación tecnológica desarrollada durante décadas.
La historia de la compañía comenzó en 1961 en las calles de Bogotá, a partir del proyecto empresarial de su fundador, Carlos Eduardo Silva Rojas. Desde entonces, Comestibles Ricos ha atravesado cambios económicos, transformaciones en los hábitos alimenticios, aperturas comerciales y nuevas exigencias regulatorias. La empresa señala que esa evolución la llevó a competir no solo desde el sabor y el precio, sino también desde la innovación, la sostenibilidad y la capacidad de conservar una conexión emocional con distintas generaciones de consumidores colombianos.
Uno de los principales indicadores de esa evolución es su capacidad de distribución y producción. La empresa cuenta con una moderna planta automatizada en Fontibón y su red comercial llega a más de 90.000 puntos de venta en Colombia. Paralelamente, su división de comercio exterior ha llevado el portafolio a mercados como Estados Unidos, España, Inglaterra, Panamá y Puerto Rico, mientras la organización proyecta continuar ampliando su presencia nacional y fortaleciendo el crecimiento internacional durante los próximos años.
La innovación ocupa un lugar central en esta estrategia. Comestibles Ricos desarrolló ingeniería propia para transformar procesos y productos, entre ellos las papas con sabor a pollo inspiradas en los asaderos bogotanos y una máquina capaz de empacar tres ingredientes diferentes en una misma bolsa para producir Todo Rico. Más recientemente, diseñó un equipo automatizado para cortar plátano alargado destinado al mercado norteamericano, desarrollo que obtuvo una patente de modelo de utilidad y abrió nuevas posibilidades para sus exportaciones.
La compañía también ha respondido a cambios regulatorios y nuevas tendencias de consumo. Entre sus procesos de innovación figura la adaptación anticipada a los requerimientos de la ley de etiquetado en Colombia, mediante ajustes en las formulaciones de ingredientes. Según la empresa, esa capacidad técnica permitió retirar los sellos de advertencia de sus principales referencias sin modificar el sabor tradicional. A esta estrategia se suman nuevos productos como Todo Rico Queso, Chirricos Infladitos BBQ y Todo Rico Tricolor.
El componente rural forma parte igualmente de la operación. Comestibles Ricos genera empleo para más de 1.000 personas y reporta una fuerza laboral integrada en un 60% por mujeres. La compañía adquiere directamente a productores colombianos el 100% de la papa, el plátano y la yuca que utiliza. A través de su Centro de Desarrollo Agrícola en Tunja, acopia hasta 320.000 bultos de papa cada año y promueve la tecnificación, el comercio justo y el acompañamiento técnico para fortalecer la sostenibilidad económica de las familias agricultoras.
Amanda Silva, directora general de Comestibles Ricos, atribuyó la permanencia de la empresa al cuidado de sus colaboradores y a una visión que relaciona solidez financiera, sostenibilidad y fortalecimiento del agro. “Alcanzar este hito nos llena de orgullo y, sobre todo, de un profundo agradecimiento”, afirmó. La directiva también sostuvo que la compañía busca honrar sus raíces mientras continúa retribuyendo al país la confianza construida durante 65 años y prepara su expansión hacia nuevos mercados.
A sus 65 años, Comestibles Ricos proyecta su siguiente etapa sobre una combinación de experiencia, innovación y crecimiento. La empresa mantiene presencia en Cundinamarca, Boyacá, Tolima, Huila, Meta, Antioquia y Santander, y cuenta con certificaciones de calidad, sostenibilidad y seguridad, entre ellas ISO 9001, HACCP y BASC. La compañía plantea que su desafío será conquistar nuevas fronteras sin perder la conexión emocional construida desde 1961 con los consumidores colombianos.
