Colombia ha acelerado sus pagos locales mediante sistemas inmediatos, pero las operaciones internacionales todavía pueden tardar varios días en completarse. Mientras las transferencias nacionales se resuelven en segundos, los movimientos entre países pueden atravesar intermediarios financieros, conversiones de divisas y procesos de liquidación. Esta diferencia representa un desafío para las empresas que necesitan pagar proveedores, financiar sus operaciones o responder rápidamente a oportunidades comerciales en mercados internacionales.
El desafío cobra relevancia mientras las empresas colombianas amplían sus operaciones en América Latina y el Caribe. Según el reporte de OpenFX Construyendo infraestructura moderna para mercados emergentes, un pago bancario tradicional entre São Paulo y Bogotá, ciudades separadas por aproximadamente 4.300 kilómetros, puede pasar por hasta 7 instituciones financieras y recorrer una ruta equivalente a más de 11.000 kilómetros. El proceso evidencia la complejidad que todavía caracteriza parte de la infraestructura financiera transfronteriza.
En Colombia, Bre-B ha fortalecido los pagos inmediatos, mientras que sistemas como SPEI, en México, y Pix, en Brasil, han elevado las expectativas sobre la velocidad de las transferencias. Sin embargo, extender esa agilidad más allá de las fronteras continúa siendo un reto. Cuando el dinero permanece en tránsito durante días, las empresas pierden temporalmente disponibilidad de capital que podrían utilizar para cubrir obligaciones, financiar actividades comerciales o aprovechar nuevas oportunidades de negocio.
OpenFX desarrolla infraestructura de pagos y liquidez transfronteriza para proveedores de pagos e instituciones financieras. Su plataforma integra liquidez, gestión de divisas y conexión con sistemas locales de pago, con el propósito de facilitar operaciones entre países sin que sus clientes deban construir conexiones independientes para cada mercado. La compañía cuenta con un equipo latinoamericano que trabaja directamente en la región y busca responder a las particularidades operativas de los distintos sistemas financieros.
Según cifras divulgadas por la empresa, más del 90 % de las transacciones realizadas mediante su plataforma se liquida en menos de 60 minutos. En contraste, una operación tradicional en el mercado de divisas puede tardar entre 2 y 5 días hábiles en liquidarse, de acuerdo con cifras compartidas por Reddy con Reuters en marzo de 2026. La plataforma opera en más de 40 divisas, entre ellas dólares estadounidenses, euros, libras esterlinas, pesos mexicanos y reales brasileños.
Catherine Kaupert, directora para América Latina de OpenFX, destacó que la experiencia regional permite comprender las diferencias entre mercados, sistemas de pago y necesidades empresariales. También señaló que las compañías y las personas operan cada vez más entre países y requieren que el capital pueda acompañar esa dinámica. Para la directiva, esta evolución está impulsando una nueva forma de gestionar la liquidez, más conectada con las necesidades actuales de los negocios en América Latina.
El objetivo de este tipo de infraestructura es acercar las transferencias internacionales a la agilidad y transparencia de los pagos locales. Las empresas operan de manera continua, mientras las oportunidades comerciales no siempre coinciden con los horarios de apertura de los bancos o los mercados financieros. Reducir los tiempos de liquidación puede facilitar la disponibilidad de recursos y mejorar la capacidad de respuesta de las compañías que mantienen relaciones comerciales con clientes, proveedores y aliados en otros países.
OpenFX informó que recaudó US$94 millones en una ronda de financiación Serie A durante 2026, con participación de fondos como Accel, Atomico, Lightspeed Faction, M13, Northzone y Pantera. La compañía también reportó un volumen anualizado de pagos superior a US$45.000 millones. Estas cifras acompañan su apuesta por desarrollar infraestructura financiera para mercados emergentes, en un escenario donde la integración internacional de las empresas exige mecanismos de pago más rápidos y conectados.

