La Policía Nacional capturó en el municipio de La Pintada, Antioquia, a Antonio Márquez Gómez, conocido como alias ‘El Descuartizador’, requerido por las autoridades francesas mediante circular roja de Interpol por su presunta responsabilidad en el homicidio y desmembramiento de su expareja, Corinne Di Dio. Los hechos investigados ocurrieron en Francia en 1995, hace más de 3 décadas. La detención fue posible gracias a labores de inteligencia, seguimiento e investigación criminal coordinadas entre autoridades colombianas y europeas.
De acuerdo con el reporte policial, Márquez Gómez era considerado un objetivo de alto valor para las autoridades francesas, que buscaban ubicarlo para que respondiera ante la justicia por el crimen investigado. La circular roja de Interpol permitió activar mecanismos de cooperación para apoyar su localización. La captura en territorio antioqueño representa un resultado de la articulación internacional frente a personas requeridas judicialmente, especialmente en casos en los que el paso del tiempo y los desplazamientos entre países dificultan las investigaciones.
Las labores de inteligencia permitieron establecer que el hombre presuntamente utilizaba una identidad falsa y habría alterado sus huellas dactilares para evadir los controles de las autoridades. Según la información divulgada por la Policía, estas maniobras habrían buscado dificultar su identificación y ubicación durante los años posteriores al homicidio. Los investigadores adelantaron actividades de seguimiento para determinar su paradero y verificar los datos recopilados, hasta concretar el procedimiento de captura en el municipio de La Pintada.
La investigación también recoge señalamientos sobre presuntos vínculos de Márquez Gómez con actividades de narcotráfico y estructuras del crimen organizado transnacional. Según el comunicado, esas organizaciones tendrían presencia en Europa y América Latina, mientras que algunas redes delincuenciales operarían entre España y Marruecos. Estas referencias forman parte de la información recopilada durante las investigaciones y no constituyen, por sí mismas, una determinación judicial sobre la responsabilidad del capturado en esos hechos.
La captura fue resultado del intercambio de información y de las capacidades de inteligencia e investigación criminal entre organismos colombianos y europeos. La cooperación permitió compartir elementos relevantes para la localización del requerido y coordinar las actuaciones que condujeron a su detención. La Policía destacó que este tipo de articulación resulta fundamental para enfrentar delitos que atraviesan fronteras y evitar que las personas buscadas por la justicia utilicen distintos territorios como una forma de eludir los procedimientos judiciales.
El caso se remonta a 1995, cuando ocurrió en Francia el homicidio de Corinne Di Dio, expareja del hombre capturado. Según la información oficial, la solicitud de las autoridades francesas está relacionada con la presunta responsabilidad de Márquez Gómez en el asesinato y desmembramiento de la mujer. El tiempo transcurrido desde los hechos convierte la localización del requerido en un resultado relevante para la investigación, aunque las decisiones sobre su situación jurídica y los procedimientos posteriores corresponden a las autoridades competentes.
La Policía Nacional reiteró que continuará trabajando de manera coordinada con organismos policiales y judiciales de otros países para combatir el crimen organizado y localizar a personas requeridas por la justicia. El intercambio de información, el análisis de inteligencia y la investigación criminal son herramientas centrales de esta estrategia, que busca fortalecer la capacidad de respuesta ante delitos con alcance internacional. La institución señaló que la cooperación entre países es necesaria para impedir que las fronteras se conviertan en un mecanismo de evasión.
La detención de alias ‘El Descuartizador’ en La Pintada abre una nueva etapa en el procedimiento relacionado con el requerimiento de las autoridades francesas por el homicidio ocurrido hace más de 30 años. El caso refleja el alcance de la cooperación internacional en investigaciones de larga duración y la importancia de mantener activos los mecanismos de búsqueda judicial. Mientras avanzan los trámites correspondientes, la Policía destacó el trabajo conjunto que permitió ubicar al requerido en Antioquia y ponerlo a disposición de las actuaciones legales pertinentes.

