El Ejército Nacional y la Fiscalía General de la Nación, con apoyo de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), capturaron a 7 personas requeridas en extradición por ese país. El operativo fue desarrollado por los Grupos de Acción Unificada por la Libertad Personal (Gaula) Militares, en coordinación con el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), mediante acciones simultáneas en Bogotá, Barranquilla, Maicao y Cajicá, según el comunicado oficial divulgado por las autoridades.
Las capturas se realizaron en 4 ciudades y municipios del país como parte de una operación orientada a ubicar a personas solicitadas por la justicia estadounidense. De acuerdo con la información suministrada, los procedimientos fueron ejecutados de manera coordinada entre las instituciones participantes, con apoyo de la DEA. La actuación se enmarca en los mecanismos de cooperación judicial y operativa entre Colombia y Estados Unidos para enfrentar estructuras presuntamente vinculadas con actividades ilícitas de alcance internacional.
Las personas capturadas fueron identificadas como Guillermo Carpio Cárdenas, Nizar Hachem Sawan, Andrés Mauricio Guarnizo Vaca, Danilo Andrés Hernández Junco, Jhon Jairo Torres Peláez, Juan Daniel Arenas Uribe y Alex Alberto Castillo Gómez. Según el reporte, los 7 ciudadanos son requeridos por la Corte Distrital de los Estados Unidos para el Distrito de Puerto Rico. Las autoridades no detallaron en el comunicado las circunstancias particulares de cada captura ni el lugar específico donde fue ubicado cada uno de los solicitados.
Los requerimientos judiciales están relacionados con presuntos delitos de concierto para delinquir, lavado de activos y tráfico de drogas ilícitas. La información oficial precisa que los cargos corresponden individualmente a cada persona, por lo que no se establece que todos enfrenten necesariamente las mismas acusaciones. Las solicitudes de extradición deberán tramitarse conforme a los procedimientos legales correspondientes, mientras las autoridades competentes examinan los requisitos aplicables a cada caso y las actuaciones derivadas de las capturas.
Según la información preliminar, los detenidos serían señalados de integrar presuntas estructuras dedicadas al narcotráfico y de coordinar el envío de cargamentos de estupefacientes hacia Estados Unidos. Estas hipótesis forman parte de los señalamientos expuestos por las autoridades y deberán ser examinadas dentro de los procesos judiciales respectivos. El comunicado no precisa las cantidades de droga que estarían relacionadas con las investigaciones, el periodo en que habrían ocurrido los hechos ni la estructura específica a la que presuntamente pertenecería cada capturado.
La operación contó con la participación del Gaula Militar y del CTI de la Fiscalía General de la Nación, con el respaldo de la DEA. La intervención conjunta permitió ejecutar las capturas en diferentes puntos del territorio colombiano, de acuerdo con la información institucional. La cooperación entre organismos nacionales y estadounidenses constituye un componente de las acciones dirigidas contra redes criminales cuyas actividades presuntamente superan las fronteras nacionales y pueden involucrar el transporte de drogas, movimientos financieros ilícitos y coordinación entre personas ubicadas en distintos territorios.
El resultado fue presentado por las autoridades como un avance en la cooperación interinstitucional e internacional contra las economías ilícitas y las redes del crimen transnacional. En particular, las investigaciones estarían relacionadas con presuntas actividades de narcotráfico, lavado de activos y coordinación de envíos de estupefacientes. Sin embargo, la captura con fines de extradición no equivale a una condena: la responsabilidad de cada persona deberá determinarse dentro de los procedimientos judiciales correspondientes, con respeto por las garantías procesales y la presunción de inocencia.
Con estas 7 capturas, el Ejército Nacional destacó las acciones desarrolladas en coordinación con la Fiscalía y la DEA para afectar presuntas estructuras vinculadas con el narcotráfico internacional. El procedimiento se suma a los esfuerzos de cooperación entre Colombia y Estados Unidos frente a delitos que, según las autoridades, comprometerían redes criminales y recursos financieros ilegales. Los requerimientos ante la justicia estadounidense deberán continuar por las vías legales establecidas, mientras las autoridades competentes determinan el curso de cada proceso de extradición.

