El Capitolio Nacional fue exaltado como uno de los principales símbolos de la democracia colombiana durante la conmemoración de sus 100 años, realizada en Bogotá. El Procurador General de la Nación, Gregorio Eljach, participó en el acto organizado por la Universidad La Gran Colombia y destacó el valor histórico, cultural y arquitectónico de la edificación. El encuentro permitió recordar la trayectoria de una sede que, desde su concepción, ha estado vinculada con la formación institucional de la República y sus transformaciones políticas.
Durante su intervención, Eljach recordó que la construcción del Capitolio Nacional fue ordenada en 1847, durante la presidencia de Tomás Cipriano de Mosquera. La edificación fue proyectada sobre las ruinas del antiguo palacio virreinal, ubicado en la Plaza de Bolívar, con el propósito de albergar los poderes públicos de la naciente República. El recorrido histórico presentado durante la ceremonia permitió dimensionar la importancia de un inmueble que se convirtió progresivamente en escenario central de las decisiones políticas y legislativas del país.
El Procurador General resaltó que las instituciones republicanas y los órganos de control cumplen una función esencial para garantizar el equilibrio, la independencia y el respeto por el orden constitucional. En ese contexto, señaló la necesidad de fortalecer la memoria histórica y constitucional de Colombia, como herramienta para comprender la evolución de sus instituciones. Eljach también llamó la atención sobre la importancia de promover investigaciones académicas relacionadas con los archivos, planos y transformaciones que ha experimentado la sede legislativa durante su extensa trayectoria.
La historia constructiva del Capitolio Nacional estuvo marcada por un proceso prolongado que se extendió durante 78 años. Ese periodo refleja las dificultades políticas, sociales y económicas que atravesó Colombia durante el siglo XIX, además de las transformaciones que acompañaron la consolidación de sus instituciones republicanas. Para el Procurador, la edificación constituye un testimonio material de aquellos acontecimientos y permite observar, desde su arquitectura, diferentes momentos de la historia nacional, incluidos los conflictos y las guerras civiles que marcaron esa etapa.
Eljach sostuvo que el Capitolio puede entenderse como un reflejo vivo de las transformaciones políticas experimentadas por Colombia. Su arquitectura y sus espacios están relacionados con distintos momentos de la construcción institucional del país y con las discusiones que han definido su vida republicana. En esa perspectiva, el edificio trasciende su función física como sede legislativa y adquiere una dimensión simbólica, al representar la continuidad de las instituciones y el ejercicio democrático desarrollado a lo largo de generaciones.
Durante la conmemoración también se planteó la importancia de conservar y estudiar los documentos que permiten reconstruir la evolución del Capitolio Nacional. Archivos, planos y registros de sus diferentes transformaciones constituyen elementos fundamentales para comprender la historia de la edificación y su relación con el desarrollo institucional colombiano. La propuesta de impulsar nuevas investigaciones académicas busca contribuir a la preservación de esa memoria y generar herramientas para que futuras generaciones conozcan las circunstancias que acompañaron la construcción y transformación de este patrimonio nacional.
La celebración de los 100 años sirvió además para reivindicar al Capitolio como un espacio vinculado con la ciudadanía. El Procurador General destacó que la edificación debe permanecer abierta como punto de encuentro para todos los ciudadanos, en reconocimiento de su dimensión histórica y democrática. La conmemoración permitió así conectar el patrimonio arquitectónico con los principios republicanos, resaltando que la memoria de las instituciones también forma parte de la construcción colectiva de una sociedad que necesita conocer su pasado para comprender el presente.
La conmemoración organizada por la Universidad La Gran Colombia reunió memoria histórica, patrimonio arquitectónico y reflexión institucional alrededor de una edificación considerada fundamental para la vida republicana. La intervención de Gregorio Eljach puso énfasis en preservar los testimonios documentales y arquitectónicos relacionados con el Capitolio, al tiempo que destacó su condición de espacio democrático. A 100 años de su consolidación como sede emblemática, el edificio continúa representando parte de la historia política colombiana y un lugar de encuentro para la ciudadanía.

