Bogotá avanza en plan para reducir el ruido y proteger la salud de sus habitantes

 

Bogotá avanza en la formulación de su Plan de Acción de Calidad Acústica, una estrategia que busca prevenir, reducir y controlar la contaminación por ruido en la ciudad. La Secretaría Distrital de Ambiente convocó a 28 entidades y actores estratégicos para coordinar medidas frente a una problemática que afecta la salud, interrumpe el descanso y deteriora la convivencia. El proceso se desarrolla en el marco de la Ley 2450 de 2025, conocida como Ley contra el Ruido.

La ciudad ya cuenta con un diagnóstico técnico y jurídico, finalizado en marzo de 2026, que identificó responsabilidades institucionales, impactos del ruido y necesidades de intervención. El análisis permitió reconocer 27 zonas acústicamente saturadas que requieren atención prioritaria. Además, entre enero y septiembre de 2026, la Secretaría Distrital de Ambiente lideró 140 mesas de trabajo con comunidades, Juntas Administradoras Locales, el Concejo de Bogotá y entidades distritales para recoger problemas y propuestas.

Andrea Corzo, directora de Control Ambiental de la Secretaría Distrital de Ambiente, destacó que el plan permitirá fortalecer el trabajo conjunto entre las entidades responsables de salud, movilidad, seguridad y otros sectores. La funcionaria señaló que la prevención debe concentrarse también en barrios, entornos escolares, hospitales y otros espacios donde el ruido puede afectar la calidad de vida. La coordinación busca que cada autoridad actúe desde sus competencias y contribuya a una respuesta más organizada.

La construcción del plan requiere la participación de diferentes sectores porque las fuentes de ruido son diversas. El tráfico, las actividades comerciales e industriales y las situaciones que afectan la convivencia necesitan respuestas diferenciadas y coordinación institucional. El propósito es organizar las acciones de prevención, mitigación, evaluación, seguimiento y control, de manera que las medidas respondan a las características de cada zona y permitan proteger el descanso de los habitantes.

Sin embargo, la adopción definitiva de algunos componentes técnicos depende de la reglamentación nacional prevista en la Ley contra el Ruido. Entre los asuntos pendientes están la actualización de los protocolos para medir y evaluar las emisiones sonoras, los criterios de aislamiento acústico y las reglas para delimitar y declarar zonas de protección acústica y zonas acústicamente saturadas. Una vez el Gobierno nacional expida estas disposiciones, Bogotá incorporará los ajustes necesarios al plan.

Mientras avanza la formulación, la Secretaría Distrital de Ambiente mantiene los operativos y las medidas de control. Entre enero de 2024 y el 30 de septiembre de 2026 realizó 1.799 operativos en establecimientos de comercio, industria y servicios, además de 81 mediciones con su Laboratorio Ambiental y 838 actividades pedagógicas y de reconocimiento de zonas. Durante el mismo periodo, la entidad abrió 70 procesos relacionados con ruido e impuso 79 sanciones.

La Administración distrital también ha aplicado 16 medidas preventivas de suspensión de actividades mediante sellos ambientales en establecimientos comerciales nocturnos. Cuando se suspende la actividad de un bar o una discoteca por generar ruido, el establecimiento no puede retomarla hasta corregir el problema y demostrar que cumple los límites permitidos. Entre las adecuaciones posibles se encuentra la instalación de aislamiento acústico, cuya efectividad debe ser verificada por la Secretaría antes de levantar la medida.

La capacidad operativa para controlar el ruido en establecimientos nocturnos se cuadruplicó, al pasar de 1 a 4 operativos por jornada. Además, el indicador de efectividad mejoró 11 puntos porcentuales al comparar el periodo 2022-2024 con 2025 y el primer semestre de 2026. La ciudad continuará monitoreando las emisiones sonoras y aplicando las normas vigentes mientras se completa el plan. El reto será traducir la coordinación institucional y los controles en mejoras sostenidas para la salud, el descanso y la convivencia. 

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