BIFF 12 reunió a 20.000 asistentes y generó expectativas de negocio por US$ 6,15 millones

 

Bogotá despidió el 14 de octubre la duodécima edición del Bogotá International Film Festival (BIFF), tras 7 días de programación que convocaron a 20.000 asistentes entre proyecciones cinematográficas, actividades de industria, charlas, talleres y exhibiciones en espacios públicos. El festival cerró con una destacada participación del público y una agenda que combinó el descubrimiento de nuevas propuestas audiovisuales con encuentros entre realizadores, críticos, productores y representantes de la industria cinematográfica nacional e internacional.

La programación reunió películas que despertaron especial interés entre los espectadores. Fjord, Cobarde y La bola negra se posicionaron como los títulos más taquilleros, mientras que Lejos de los árboles y el estreno mundial de Luis Tercero generaron una importante respuesta emocional entre las audiencias. Las clases magistrales del director Bruno Dumont, con Red Rocks, y de Ira Sachs, con The Man I Love, también atrajeron a cinéfilos y realizadores interesados en conocer diferentes perspectivas del trabajo cinematográfico.

El talento emergente tuvo un espacio destacado con el Premio de la Juventud, concedido por un comité de jóvenes críticos nacionales e internacionales que participaron en el taller de crítica del festival. El reconocimiento fue para La Gravida, dirigida por Marine Atlan, como mejor película de la sección Espíritu Joven. Además, We Are Aliens, del director Kohei Kadowaki, recibió una mención de honor. Por su parte, el público eligió La bola negra, dirigida por Javier Calvo y Javier Ambrossi, como ganadora del Premio del Público.

El componente industrial también dejó resultados relevantes para la economía creativa de Bogotá. La segunda edición de Bogotá Creative Connect reunió a más de 600 asistentes y generó expectativas de negocio por US$ 6,15 millones mediante una rueda de negocios y espacios de relacionamiento. Durante las actividades se realizaron 407 citas con 100 empresas y participaron 33 invitados internacionales, entre integrantes de la delegación del BIFF Producers Club y representantes franceses del Programa NEXO.

Estas cifras se relacionan con el peso económico del sector cultural en la capital. De acuerdo con la Cuenta Satélite de Cultura y Economía Creativa, elaborada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) y la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte de Bogotá, las actividades culturales generan $22,9 billones de valor agregado en la ciudad, equivalentes al 54,2 % del total nacional, y emplean a más de 230.000 personas. Los resultados del encuentro cinematográfico reflejan las posibilidades de conexión entre la creación artística y el desarrollo empresarial.

José Luis Rebordinos, director del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, destacó el carácter humano del BIFF y su capacidad para consolidarse como un espacio de encuentro. El directivo valoró la posibilidad de relacionarse de manera cercana con los participantes y descubrir películas que no suelen circular habitualmente en el circuito internacional. Edward Venero, director del Festival Internacional de Cine de Lima, también resaltó el compromiso de los organizadores y la importancia de articular acciones concretas para fortalecer el cine latinoamericano mediante iniciativas como IBERFESTS.

La directora de Lejos de los árboles, Meritxell Colell Aparicio, destacó la conexión entre las películas y los espectadores, así como la profundidad de las conversaciones posteriores a las proyecciones. En el entorno digital, el festival registró más de 540.000 visualizaciones en Instagram durante la semana de programación y sumó cerca de 1.000 nuevos seguidores de manera orgánica. La conversación también trascendió Bogotá, con visibilidad en ciudades como Cali, Ciudad de México, Madrid, Buenos Aires, Barranquilla, Lima y Cartagena, además de audiencias de España, Estados Unidos, Argentina, México, Perú, Chile, Ecuador y Francia.

El balance de la duodécima edición muestra el alcance del BIFF como plataforma de exhibición, formación, intercambio cultural y relacionamiento empresarial. La asistencia, los reconocimientos cinematográficos, las expectativas comerciales y la actividad digital evidencian la capacidad del festival para conectar a las audiencias con nuevas obras y acercar a profesionales de diferentes países. Con estos resultados, Bogotá reafirma el papel de sus encuentros culturales en la dinamización de la economía creativa y en la construcción de redes para el desarrollo del cine colombiano y latinoamericano.

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