El Ministerio de Minas y Energía, Enel y el Grupo Energía Bogotá, GEB, desplegaron una intervención técnica para fortalecer el respaldo eléctrico de 2 hospitales de Quibdó, tras el sismo registrado el 10 de agosto. La respuesta fue liderada y articulada por la ministra de Minas y Energía, María Nohemí Arboleda, y concentró acciones en el Hospital Ismael Roldán y el Hospital San Francisco de Asís, con nueva infraestructura, recuperación de equipos y medidas para mejorar la confiabilidad energética.
El GEB asumió la ejecución técnica de la iniciativa y lideró los diagnósticos, las validaciones y la definición de las soluciones de ingeniería requeridas en ambos centros asistenciales. La intervención busca fortalecer la capacidad de respaldo frente a eventuales interrupciones del servicio eléctrico. Las acciones se desarrollaron de manera simultánea en 2 frentes: la incorporación de nueva infraestructura en el Hospital Ismael Roldán y la recuperación de capacidad operativa en el Hospital San Francisco de Asís.
En el Hospital Ismael Roldán, Enel entregó en comodato una planta eléctrica de 250 kVA para reforzar el respaldo del centro asistencial. El GEB coordinó y ejecutó la logística especializada para trasladar el equipo desde Bogotá hasta Quibdó y ubicarlo en las instalaciones hospitalarias. Posteriormente, el equipo técnico revisó los sistemas de transferencia, cableados y protecciones existentes, además de definir la ubicación del nuevo equipo para facilitar las labores de operación y mantenimiento del sistema eléctrico.
La solución para el Hospital Ismael Roldán también contempla evaluar la integración de la nueva planta de 250 kVA con un equipo existente de 125 kVA. El esquema permitiría incrementar la capacidad disponible y fortalecer la redundancia energética del centro asistencial, mejorando su respuesta ante posibles interrupciones. Los equipos técnicos también analizaron la posible integración de la zona de vacunación al nuevo circuito, como parte de las acciones previstas para ampliar la capacidad de respaldo de la institución hospitalaria.
En el Hospital San Francisco de Asís, uno de los principales resultados fue la recuperación de la planta eléctrica de 250 kVA que respalda la Unidad de Cuidados Intensivos, UCI, y que presentaba fallas operativas. El equipo técnico realizó un diagnóstico y ejecutó ajustes en el sistema de control, limpieza técnica, revisión de componentes y pruebas funcionales. Con estas actividades se restableció la operación del equipo destinado a respaldar el suministro eléctrico de esta área asistencial crítica.
Durante la intervención en el Hospital San Francisco de Asís también fue inspeccionada una segunda planta de 100 kVA, destinada al respaldo energético central del sistema de oxígeno. La revisión permitió identificar las acciones necesarias para fortalecer su confiabilidad y disponibilidad futura. De manera paralela, las inspecciones realizadas en ambos hospitales permitieron definir un inventario de repuestos, filtros y consumibles, junto con las actividades de mantenimiento preventivo y correctivo requeridas para sostener los sistemas de respaldo eléctrico.
Los próximos pasos incluyen la instalación y puesta en operación de la planta de 250 kVA en el Hospital Ismael Roldán, además de la evaluación del esquema de respaldo con el equipo existente de 125 kVA. También se contempla analizar la posible integración de la zona de vacunación al nuevo circuito y ejecutar las labores de mantenimiento identificadas durante las inspecciones. Estas acciones hacen parte de la estrategia técnica para mantener disponibles los equipos y fortalecer la confiabilidad de la infraestructura energética.
La nueva planta de 250 kVA para el Hospital Ismael Roldán, la recuperación del equipo que respalda la UCI del Hospital San Francisco de Asís y la evaluación de una segunda planta de 100 kVA configuran el eje de la intervención. Según la información divulgada por el GEB, las medidas buscan aumentar la confiabilidad energética de ambas instituciones y contribuir a la continuidad de servicios esenciales para la población de Quibdó, especialmente ante eventuales interrupciones del suministro.
