Más de 150 soldados del Ejército Nacional participan en las operaciones para controlar el incendio forestal que afecta sectores de Chíquiza y del Santuario de Fauna y Flora Iguaque, en Boyacá. De acuerdo con el Puesto de Mando Unificado, la emergencia alcanzó un 90 % de control durante la mañana del 24 de septiembre de 2026, aunque permanecen puntos activos que requieren intervención terrestre y aérea. Las autoridades mantienen el despliegue para evitar que las llamas continúen afectando el ecosistema.
El Ejército desarrolla labores de ataque directo a los focos, construcción de líneas de defensa y apoyo a los organismos de socorro en las zonas de mayor dificultad. Los más de 150 uniformados pertenecen al Batallón de Ingenieros de Atención y Prevención de Desastres y al Batallón Sucre de la Primera Brigada. A estas capacidades se suma la Aviación del Ejército, que dispuso un helicóptero Black Hawk para realizar descargas de agua en sectores donde el acceso terrestre presenta mayores dificultades.
El Batallón de Aeronaves No Tripuladas también participa en la operación y acumula más de 15 horas de vuelo para localizar puntos calientes, establecer coordenadas y orientar las aeronaves tripuladas hacia las zonas que requieren atención. Esta capacidad puede utilizarse durante la noche y permite realizar seguimiento a la evolución del incendio. La Fuerza Aérea Colombiana, por su parte, mantiene un helicóptero Black Hawk equipado con sistema Bambi Bucket, además de piscinas para abastecimiento de agua y tanques de combustible.
Durante la primera jornada de operaciones aéreas, la Fuerza Aérea realizó cerca de 35 descargas, equivalentes a aproximadamente 14.000 galones de agua y 8 galones de retardante. En la mañana siguiente fueron efectuadas otras 19 descargas, con cerca de 8.500 galones de agua y 3 galones de retardante. El brigadier general John López, comandante del Comando Aéreo de Transporte Militar, explicó que el Centro Nacional de Recuperación coordina los componentes logísticos y operacionales requeridos para atender la emergencia.
La Policía Nacional mantiene más de 80 uniformados del Departamento de Policía Boyacá y de la Policía Metropolitana de Tunja en Villa de Leyva y Chíquiza. Integrantes de PONALSAR trabajan sobre los puntos calientes para evitar la propagación del fuego, mientras unidades de Carabineros participan en la búsqueda y rescate de fauna dentro del área del santuario. También fueron desplegadas 12 unidades motorizadas para reforzar las labores de prevención en la jurisdicción y apoyar la respuesta institucional durante la emergencia.
El coronel James Evelio Tena, comandante del Departamento de Policía Boyacá, informó que fue abierta una noticia criminal para establecer las causas de la conflagración. La investigación busca determinar las circunstancias que originaron el incendio y establecer eventuales responsabilidades. En coordinación con la Gobernación de Boyacá, las autoridades ofrecen una recompensa de hasta 45 millones de pesos por información que permita identificar a los responsables de los incendios forestales en el departamento. La ciudadanía puede entregar información mediante la línea 123.
La Defensa Civil Colombiana activó 94 voluntarios desde el comienzo de la emergencia y desplegó brigadas forestales livianas, carrotanques, ambulancias y vehículos 4x4. Además de participar en el combate de los focos, los equipos prestan atención básica a rescatistas y brigadistas comunitarios mediante hidratación, oxigenoterapia y acompañamiento psicosocial. El coronel Luis Felipe Pérez Torrado, director de la Defensa Civil en Boyacá y Casanare, advirtió sobre la afectación de flora, fauna y vegetación nativa y señaló que la recuperación del ecosistema será un proceso de largo plazo.
En total fueron dispuestos 6 helicópteros: 2 contratados por la Gobernación de Boyacá y 1 de la Fuerza Aérea Colombiana, 1 de la Policía Nacional, 1 del Ejército Nacional y 1 de Ocensa. Con autorización de Parques Nacionales Naturales, el PMU también determinó mejorar las vías existentes hacia el santuario para facilitar el ingreso de vehículos de bomberos, sin abrir nuevas carreteras. Las operaciones se concentran en La Castellana, Mesopotamia, Hotel Arcoíris y la zona de difícil acceso donde permanece la cabeza del incendio.
