Medellín abrió una nueva etapa en su relación con los libros al celebrar los 20 años de la Fiesta del Libro y la Cultura, un encuentro que reúne durante 10 días a escritores, editoriales, librerías, instituciones y lectores. La edición de 2026 llega además acompañada por el reconocimiento de la Unesco que designó a la ciudad como Capital Mundial del Libro 2027. La programación busca convertir esa distinción en una oportunidad para fortalecer la lectura, la creación literaria y la participación cultural.
La vigésima edición fue inaugurada en el Jardín Botánico con la participación de la viceministra de las Artes y la Economía Cultural y Creativa, Ana María Abello Restrepo, quien también acompañó la entrega del Premio León de Greiff 2026 a Albalucía Ángel en la categoría de narrativa. El Ministerio de Cultura destacó la trayectoria de la Fiesta como uno de los principales escenarios nacionales para la promoción, circulación y encuentro alrededor del libro, la lectura y las distintas expresiones artísticas.
La dimensión alcanzada por el encuentro se refleja en una agenda que contempla 3.600 actividades y la participación de 269 organizaciones entre aliados, patrocinadores, instituciones, colectivos y expositores. Conversaciones con autores, presentaciones editoriales, talleres y exposiciones se distribuyen entre el Jardín Botánico, el Parque Explora y otros espacios de la zona norte. La entrada es libre, mientras la ciudad espera recibir más de medio millón de visitantes durante los 10 días de programación cultural.
Corea del Sur participa como país invitado de honor en esta edición, con una delegación integrada por autores, ilustradores y artistas que desarrollará 38 actividades. La muestra comercial reúne además a 162 expositores, entre editoriales independientes y universitarias, distribuidores, librerías y otras iniciativas del sector. A esto se suman 366 novedades literarias, ampliando una oferta que busca conectar distintas tradiciones, generaciones y públicos alrededor de las historias, los conocimientos y las posibilidades creativas que ofrecen los libros.
El concepto central de esta edición es Travesías de la lectura, una propuesta que plantea conexiones entre territorios, memorias, culturas y generaciones. Dentro de esa narrativa, el Quijote de la Mancha fue elegido como personaje invitado de la literatura universal. La programación retoma preguntas relacionadas con la imaginación, la libertad, los sueños y las distintas formas de interpretar el mundo. Así, una obra de alcance universal sirve como punto de partida para nuevas conversaciones literarias en Medellín.
Ese homenaje se amplía con la exposición Un hidalgo por Colombia, instalada en el Pasillo del Parque Explora mediante una alianza entre el Ministerio de Cultura, la Biblioteca Nacional de Colombia y la Fiesta del Libro. La muestra reúne portadas de ediciones consideradas claves en la presencia del Quijote en el país, desde ejemplares antiguos y poco comunes hasta propuestas colombianas recientes. El recorrido permite observar cómo una obra publicada siglos atrás encontró distintas formas de circular y permanecer en Colombia.
La celebración también prepara el escenario para la designación de Medellín como Capital Mundial del Libro 2027. La Administración Distrital desarrollará una agenda especial en el Salón La Piloto de la Biblioteca Piloto de Medellín, donde se expondrán elementos de la postulación presentada ante la Unesco, junto con sus pilares y proyectos. Para el Ministerio, el reconocimiento representa una posibilidad de profundizar el trabajo conjunto entre instituciones públicas, sector privado, entidades territoriales y actores culturales vinculados con la literatura.
Además de su impacto cultural, la Fiesta del Libro proyecta una incidencia económica relevante para Medellín. La organización espera más de medio millón de visitantes y ventas cercanas a 3 millones de dólares durante la edición. El balance de sus 20 años también muestra una dimensión ciudadana consolidada: según el alcalde Federico Gutiérrez, más de 8 millones de personas han pasado por el evento. Con esa trayectoria, la celebración busca consolidarse como patrimonio cultural y como plataforma para la lectura.
