La industria de motocicletas impulsa más de 130.000 empleos en Colombia y destinó cerca de $1.700 millones durante 2025 a programas relacionados con seguridad vial y formación ciudadana. Las cifras hacen parte del más reciente Reporte de Impacto Social 2025 de la Industria de Motocicletas, elaborado por la Cámara de la Industria de Motocicletas de la ANDI. El documento destaca el aporte del sector al empleo formal, la seguridad vial, el desarrollo regional y la generación de oportunidades para miles de familias.
Las 8 ensambladoras afiliadas a la Cámara, que representan el 95% de los registros de motocicletas en Colombia, generan 24.494 empleos directos e indirectos. A estos se suman otros 105.712 empleos relacionados con actividades de comercialización, distribución, servicio técnico y posventa. En conjunto, la cadena registra un crecimiento superior al 20% en generación de empleo frente a 2023, de acuerdo con el reporte. El sector amplía así su presencia más allá de la fabricación y comercialización de vehículos.
Uno de los principales componentes del impacto social está relacionado con la educación en seguridad vial. Durante 2025, la industria destinó cerca de $1.700 millones a programas propios y al fortalecimiento de Movemos Colombia y su campaña “El Destino es Volver”. Estas iniciativas permitieron que 20.404 ciudadanos participaran en procesos de formación y sensibilización sobre conducción segura de motocicletas, una cifra que representa un crecimiento del 20,9% frente a 2023 y que incorpora diferentes modalidades de capacitación.
Los programas desarrollados incluyeron capacitaciones presenciales y virtuales, simuladores, pistas especializadas, jornadas pedagógicas, producción de contenidos digitales y alianzas con entidades públicas y privadas. La campaña “El Destino es Volver” cuenta además con una comunidad digital cercana a 200.000 seguidores. Para Iván Darío García, director ejecutivo de la Cámara de la Industria de Motocicletas de la ANDI, la preparación de los conductores constituye un componente central de la seguridad vial, al considerar que cada persona capacitada representa una oportunidad para prevenir situaciones de riesgo.
El impacto social también se refleja en las condiciones laborales dentro de las empresas del sector. Durante 2025, las ensambladoras desarrollaron 105 programas de bienestar relacionados con salud, formación, desarrollo profesional y calidad de vida para trabajadores y sus familias. El 100% de las empresas implementó programas de salud mental, mientras cada trabajador recibió en promedio 27 horas de capacitación. Estas acciones estuvieron orientadas al fortalecimiento de habilidades técnicas, digitales y de liderazgo, además de promover condiciones de bienestar dentro de las organizaciones.
La participación de las mujeres también registra avances dentro de la industria. Actualmente, cerca del 21% del empleo directo corresponde a mujeres, cifra que creció 3,8% frente a 2023. El reporte señala además que más del 70% de las empresas desarrolla programas de vinculación para jóvenes y mantiene iniciativas dirigidas a personas con discapacidad, madres cabeza de familia y población vulnerable. En materia comunitaria, las ensambladoras realizaron inversiones superiores a $200 millones en proyectos de educación y formación técnica.
El reporte también presenta avances en sostenibilidad y gobernanza empresarial. El 85,7% de las ensambladoras publica informes de sostenibilidad bajo estándares internacionales, mientras el 100% adopta metodologías reconocidas para la gestión y divulgación de información ambiental, social y de gobernanza. A esta estructura se suma una red nacional integrada por 2.935 puntos de venta, 2.548 centros de servicio autorizados y 20.945 establecimientos de repuestos y accesorios, que amplían la presencia de la industria en diferentes territorios.
El balance muestra una industria que vincula movilidad, empleo, seguridad vial, formación y desarrollo territorial dentro de una misma cadena productiva. Movemos Colombia, iniciativa liderada por las 8 ensambladoras más representativas y la Cámara de la Industria de Motocicletas de la ANDI, orienta sus acciones hacia una movilidad segura, sostenible y responsable. El sector plantea así una visión que trasciende la comercialización de motocicletas y busca fortalecer oportunidades laborales, educación vial, sostenibilidad y convivencia en las vías del país.
