El cuarto punto de la alocución estuvo dedicado al Chocó, departamento al que el presidente se refirió con un tono particularmente cercano. Relató que hace unos días viajó a Quibdó acompañado de algunos de los principales empresarios del país, con un propósito específico: dejar de hablar de la llamada deuda histórica con la región y comenzar a saldarla con inversión, obras, empleo y oportunidades concretas. Explicó que convocó al gobierno, al sector privado y a las fuerzas vivas del departamento alrededor de una misma mesa de trabajo para definir compromisos verificables.
El primer compromiso anunciado fue la construcción del malecón de Quibdó, una obra que el mandatario calificó como estratégica para recuperar y transformar el frente del río Atrato. Según explicó, este proyecto busca impulsar el turismo y el comercio local, generar empleo y darle una nueva imagen a la capital chocoana. Precisó que los empresarios que lo acompañaron manifestaron de manera unánime su disposición a acompañar la estructuración y financiación de la obra, y afirmó que los recursos ya están asegurados para iniciar su ejecución.
En materia de conectividad, el presidente propuso a los empresarios estructurar un paquete de inversiones en infraestructura vial, articulando obras por impuestos, recursos públicos y participación del sector privado. Detalló seis proyectos considerados estratégicos: la vía Quibdó–Ánimas–Nóvita–San José del Palmar–El Cairo, el corredor Istmina–Puerto Meluk, la vía Ardita–Tutunendo–Chocó, y el fortalecimiento del aeropuerto de Bahía Solano. Sostuvo que Bancolombia manifestó su disposición a apoyar la estructuración de este paquete vial, bajo la premisa de que allí donde llegan las vías, también llega el desarrollo económico y social.
El mandatario también anunció que se acordó estudiar seriamente la viabilidad de un corredor o canal interoceánico en el Chocó, evaluando sus dimensiones técnicas, ambientales, sociales, económicas y financieras. Aclaró expresamente que no se trata de un anuncio de construcción inmediata, sino de un ejercicio responsable orientado a determinar si la posición geoestratégica del departamento puede convertirse en una oportunidad real de conectividad entre el Atlántico y el Pacífico, siempre garantizando la protección ambiental y la participación activa de las comunidades locales en cualquier decisión futura.
En el frente minero, el presidente anunció avances hacia un régimen especial minero y tributario para el Chocó, orientado a facilitar la formalización de la actividad extractiva y a aprovechar de manera responsable su potencial en oro, cobre y platino. Fue enfático en señalar que su gobierno busca estructurar una planta de procesamiento y transformación de minerales dentro del propio departamento, con el fin de agregar valor en el territorio, generar empleo formal y evitar que la riqueza mineral siga saliendo en bruto hacia otras regiones sin beneficiar directamente a la población chocoana.
En materia energética, el mandatario detalló que el Ministerio de Hacienda gestiona veinte mil millones de pesos para garantizar la conectividad de la empresa eléctrica departamental, y otros veinte mil millones para fortalecer su sostenibilidad financiera. A esto se suma una inversión de tres mil millones de pesos por parte de Isagén y Ecopetrol —mencionadas por el presidente— destinada a impulsar soluciones de energía solar en el Pacífico chocoano, especialmente en comunidades que enfrentan dificultades históricas de acceso a un suministro eléctrico confiable y continuo.
El presidente también destacó una serie de compromisos empresariales adicionales: Colombina, Bancolombia y Tecnoglass se comprometieron a aportar cinco mil millones de pesos en capital semilla a través del programa Impulsa para emprendedores afectados por el terremoto; Grupo Nutresa y Nubank ofrecieron cien becas para jóvenes chocoanos; y con Olímpica se trabaja en abrir un canal directo de comercialización para productos locales. Mencionó además una estrategia de bancarización con Nubank y la apertura de mercado para el biche a través de la Central Mayorista de Antioquia, junto con la estrategia de "pueblos milagro turísticos" iniciando en Nuquí.
Para garantizar el cumplimiento de todos estos compromisos, el presidente anunció la creación de una gerencia especial para el Chocó, que estará encabezada por José Leonidas Tobón, oriundo del departamento, quien tendrá interlocución directa con la Presidencia. Su labor consistirá en hacer seguimiento a los proyectos anunciados, destrabar procesos, exigir el cumplimiento de cronogramas y garantizar resultados verificables. El mandatario cerró este punto afirmando que el Chocó no necesita más discursos sobre pobreza, sino carreteras, energía, agua potable, empresas y empleo, y que su riqueza natural debe finalmente traducirse en bienestar real para su gente.
