El Generative Engine Optimization, conocido como GEO, empieza a ocupar un lugar relevante dentro de las estrategias de visibilidad digital de las empresas latinoamericanas. El concepto parte de un cambio en la manera como los consumidores buscan información: las respuestas de inteligencia artificial pueden presentar directamente una marca, producto o servicio en lugar de mostrar múltiples alternativas. Según el documento, el 65% de los consumidores de América Latina ya utiliza inteligencia artificial para buscar información, abriendo un nuevo escenario para emprendimientos y compañías.
La transformación también se refleja en la adopción empresarial de estas herramientas. El 85% de las startups de América Latina ya utiliza inteligencia artificial generativa, de acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo citado en el documento. A esto se suman resultados reportados por The Linux Foundation, según los cuales el 57% de las empresas latinoamericanas mejora la satisfacción del cliente y el 54,3% aumenta sus ventas después de incorporar estas tecnologías. Las cifras muestran un entorno donde la inteligencia artificial empieza a relacionarse directamente con decisiones comerciales.
En este escenario, el GEO busca que los sistemas de inteligencia artificial puedan identificar una marca, comprender qué ofrece y reconocer por qué puede constituir una respuesta confiable frente a otras alternativas. El documento plantea que la competencia ya no depende exclusivamente de aparecer en buscadores tradicionales, sino también de ser interpretada correctamente por modelos de IA. Esta dinámica puede involucrar mercados como Colombia, Brasil y México, independientemente del tamaño de las compañías que intenten ganar visibilidad dentro de esas respuestas.
La estrategia propuesta parte de una idea sencilla: comprender cómo piensa y busca el cliente. Lívia Gammardella, Head of Marketing and Digital de LatAm Intersect Communications, señala que las empresas pueden anticipar las consultas que realizarían sus usuarios para encontrar determinada marca y construir contenidos que respondan directamente a esas necesidades. Bajo esta perspectiva, el reto del GEO no consiste únicamente en seleccionar palabras clave, sino en desarrollar información capaz de responder con precisión a las preguntas que una audiencia podría formularle a una plataforma de inteligencia artificial.
El documento presenta además una experiencia concreta relacionada con este cambio. Mientras un equipo de comunicaciones buscaba información en Gemini para preparar una newsletter, encontró que la respuesta generada por la plataforma correspondía a contenido propio publicado semanas antes en su blog. Para Gammardella, el desafío está relacionado con lograr que una marca sea identificada y respaldada por información confiable. La experiencia muestra cómo los contenidos previamente publicados pueden adquirir una nueva función cuando los sistemas de inteligencia artificial los incorporan como referencias para construir sus respuestas.
La construcción de autoridad digital puede producirse en diferentes espacios, entre ellos reportes, blogs, redes sociales y newsletters. El documento destaca la importancia de mantener una narrativa consistente entre esos canales para reforzar la identificación de la marca frente a los sistemas de inteligencia artificial. También señala un cambio relacionado con Instagram: sus contenidos públicos pueden posicionarse en Google y ser utilizados como fuente por sistemas de IA. De esta manera, las redes sociales se incorporan a un ecosistema más amplio de generación y distribución de información.
El alcance de esta tendencia plantea un escenario en el que el tamaño de una compañía no determina por sí solo su capacidad para competir por visibilidad frente a la inteligencia artificial. Una multinacional y una startup pueden enfrentar una variable similar: la manera como los modelos interpretan la información disponible sobre cada marca. En lugar de limitarse a unas cuantas palabras clave, las empresas necesitan considerar la claridad, consistencia y respaldo de sus contenidos para facilitar que los sistemas comprendan su propuesta y contexto.
Para las compañías de América Latina, el GEO representa así una nueva dimensión dentro de la estrategia de comunicación y presencia digital. La evolución del comportamiento de búsqueda, el crecimiento de la inteligencia artificial generativa y la incorporación de nuevos canales están modificando la manera en que una marca puede ser encontrada y considerada por potenciales clientes. El documento de LatAm Intersect plantea que comprender las preguntas de las audiencias, ofrecer respuestas precisas y construir autoridad mediante contenidos respaldados puede convertirse en un componente cada vez más relevante de la competencia digital regional.
