Con el aumento de las temperaturas y la disminución de las lluvias asociadas al Fenómeno de El Niño, Enel Colombia activó un plan preventivo para reducir el riesgo de incendios que puedan afectar la infraestructura eléctrica de Bogotá y Cundinamarca. La compañía hizo un llamado a fortalecer el manejo adecuado de residuos, evitar quemas y reportar oportunamente cualquier emergencia cercana a las redes, con el propósito de proteger la prestación del servicio para sus más de 4 millones de clientes.
El riesgo adquiere relevancia ante los antecedentes registrados en Bogotá. Durante 2025, el Cuerpo Oficial de Bomberos contabilizó 157 incendios en áreas de vegetación, de los cuales 102 correspondieron a quemas y 50 a conatos forestales. En temporadas caracterizadas por altas temperaturas y menor precipitación, la presencia de material vegetal seco puede facilitar la propagación del fuego y generar situaciones capaces de comprometer redes, postes y otros elementos de la infraestructura eléctrica en zonas urbanas y rurales.
Para responder a este escenario, Enel Colombia dispuso 240 cuadrillas eléctricas y forestales destinadas a atender interrupciones y emergencias en Bogotá y Cundinamarca. La estrategia contempla acciones de prevención, monitoreo y respuesta, además de trabajos coordinados con entidades como la Alcaldía de Bogotá, la Secretaría de Hábitat, la CAR y el Jardín Botánico. Estas labores incluyen actividades de tala y poda en sectores identificados como de mayor riesgo por la cercanía entre vegetación e infraestructura eléctrica.
La compañía identificó tres escenarios que requieren especial atención durante los periodos secos. En zonas urbanas, la acumulación de residuos asociada con actividades de reciclaje o clasificación de materiales puede incrementar el riesgo alrededor de las redes. En áreas rurales, troncos, leña y desechos vegetales ubicados cerca de postes pueden facilitar la propagación de incendios. El tercer escenario corresponde a cámaras subterráneas sin tapa, donde pueden acumularse basuras, llantas y otros elementos inflamables próximos a redes eléctricas.
Entre las principales recomendaciones se encuentra gestionar correctamente residuos y elementos en desuso, especialmente cuando permanecen cerca de infraestructura eléctrica. Enel también pidió evitar las quemas a cielo abierto, debido a la posibilidad de que las llamas se propaguen rápidamente, y recomendó utilizar la pirotecnia de manera responsable, particularmente lejos de zonas con cobertura vegetal. Fósforos, encendedores y otros elementos capaces de producir llamas o chispas tampoco deben utilizarse de manera irresponsable en espacios abiertos durante temporadas secas.
La prevención también depende de la reacción ciudadana cuando aparece una emergencia. Si se identifica un incendio cerca de redes eléctricas, Enel recomienda reportarlo inmediatamente a la línea (601) 511 51 15 o mediante la aplicación Enel Clientes Colombia, utilizando la sección Reportes. La emergencia debe comunicarse igualmente al Cuerpo Oficial de Bomberos a través de la línea 123. La información oportuna permite activar los mecanismos de atención y reducir posibles afectaciones sobre la infraestructura y el servicio.
La compañía hizo especial énfasis en los casos donde el fuego provoque caída de cables o afectaciones visibles en postes y demás elementos eléctricos. Ante estas situaciones, la recomendación es informar inmediatamente a Enel y mantenerse alejado de la infraestructura hasta que el personal especializado atienda la emergencia. La distancia mínima establecida es de 3 metros, debido a que las redes deben considerarse siempre energizadas. Acercarse, manipular cables o asumir que están sin energía puede representar un peligro grave.
El escenario climático exige reforzar la prevención y la coordinación entre ciudadanía, empresas y autoridades. Para Enel Colombia, evitar que un incendio alcance las redes eléctricas requiere acciones sencillas pero permanentes, desde disponer adecuadamente los residuos hasta reportar rápidamente cualquier emergencia. El objetivo es disminuir la posibilidad de interrupciones y proteger a las comunidades de Bogotá y Cundinamarca. En temporadas de altas temperaturas, el cuidado del entorno se convierte también en una medida para preservar la continuidad del servicio eléctrico.
