Educación territorial, eje de debate en la Cumbre Líderes por la Educación

 

La educación territorial se convirtió en uno de los ejes de discusión de la 13.ª Cumbre Líderes por la Educación, realizada en Bogotá, donde representantes del sector analizaron los desafíos para garantizar oportunidades educativas pertinentes, de calidad e inclusivas en las distintas regiones del país. El encuentro reunió a autoridades educativas, academia y expertos internacionales, con una conversación centrada en las diferencias de acceso, calidad, ruralidad, inclusión y permanencia que persisten entre los territorios y requieren respuestas ajustadas a cada contexto.

En el panel “La educación que necesitan los territorios” participaron Gledy María Foliaco Rebolledo, viceministra de Educación Preescolar, Básica y Media; Alberto Enrique Martínez Monterrosa, secretario de Educación de Cartagena; Genny Milena Padilla Reinoso, secretaria de Educación de Cundinamarca; Gloria Bernal, directora del Laboratorio de Economía de la Educación de la Pontificia Universidad Javeriana, y Andreas Schleicher, director de Educación y Competencias de la OCDE. La discusión planteó la necesidad de reconocer las particularidades geográficas, sociales y culturales del país.

Uno de los asuntos centrales fue la necesidad de combinar aprendizajes fundamentales con respuestas educativas pertinentes para las comunidades. La viceministra Gledy Foliaco señaló que cerrar las brechas exige escuchar a maestros, directivos docentes y secretarios de Educación, además de fortalecer el trabajo conjunto con las regiones. En su intervención puso especial atención en las diferencias entre sectores urbanos y rurales, particularmente en la ruralidad dispersa, donde las condiciones territoriales pueden dificultar el acceso y la permanencia en el sistema educativo.

El encuentro también abordó la importancia de construir soluciones con participación de las comunidades y de fortalecer una gestión educativa cercana a estudiantes, docentes y familias. Las experiencias presentadas desde Cartagena y Cundinamarca permitieron poner sobre la mesa realidades diferentes: por un lado, las particularidades de territorios insulares y sus comunidades; por otro, los desafíos asociados con una región caracterizada por una alta dispersión rural. La discusión planteó que las políticas educativas deben considerar esas diferencias para responder a necesidades concretas.

La conversación incluyó además los desafíos y oportunidades relacionados con la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías. Los participantes destacaron la necesidad de formar jóvenes capaces de formular preguntas, desarrollar aprendizajes profundos, colaborar con personas que piensan diferente y contribuir a sociedades más sostenibles y resilientes. El debate situó la tecnología como una herramienta vinculada al proceso educativo, pero dentro de una formación que preserve la dimensión humana, el diálogo, la capacidad crítica y la comprensión de las realidades sociales.

Durante la jornada también tomó relevancia el papel de los docentes en los procesos de transformación educativa. La viceministra Foliaco sostuvo que la educación debe incorporar humanidad, diálogo y encuentro, y anunció que se avanza en acciones de bienestar docente bajo una iniciativa denominada “Corazón Maestro”. El planteamiento estuvo acompañado por una reflexión de los participantes sobre la necesidad de fortalecer las condiciones de bienestar, formación y trabajo de quienes desarrollan la labor pedagógica en los diferentes territorios del país.

Las conclusiones del panel apuntaron a fortalecer una educación que reconozca las regiones y permita construir respuestas pertinentes junto con las comunidades. El enfoque territorial apareció como un elemento transversal para enfrentar las brechas de acceso, calidad, inclusión y permanencia, mientras que la participación de autoridades locales y especialistas permitió incorporar distintas perspectivas. La discusión también resaltó la importancia de acompañar de manera cercana a estudiantes, docentes y comunidades, considerando las características sociales, culturales y geográficas de cada territorio.

El debate dejó sobre la mesa el desafío de avanzar hacia un sistema educativo capaz de atender la diversidad territorial sin perder de vista aprendizajes fundamentales y oportunidades para todos. La conversación en la Cumbre Líderes por la Educación vinculó las brechas regionales con la necesidad de escuchar a las comunidades, fortalecer el bienestar docente y aprovechar responsablemente las tecnologías. En ese escenario, el territorio quedó planteado como un componente central para diseñar respuestas educativas pertinentes, inclusivas y acordes con las realidades locales.

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