El presidente Abelardo De La Espriella llegó a Santa Marta para asumir directamente la conducción de las acciones de seguridad desplegadas tras la escalada de violencia atribuida a las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, conocidas también como Los Pachenca. El mandatario informó que recorrería barrios de la ciudad y lideraría un Puesto de Mando Unificado, mientras avanzaba el refuerzo de la presencia militar y policial ordenado ante las amenazas contra comerciantes, transportadores y habitantes del Magdalena.
La situación se agravó después de la muerte de José Luis Pérez Villanueva, alias “Cholo”, señalado como segundo cabecilla de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, durante un operativo realizado en el sector de Quebrada del Sol, en la zona rural de Santa Marta. De acuerdo con reportes de autoridades y medios, otros seis presuntos integrantes de la estructura murieron durante la operación. Posteriormente se registraron quemas de vehículos, bloqueos, amenazas y cierres de establecimientos comerciales en diferentes sectores.
Ante este escenario, el mandatario ordenó la militarización de Santa Marta y el fortalecimiento del dispositivo de seguridad en el Magdalena y La Guajira. El Ejército informó que mantiene tropas desplegadas en coordinación con la Policía Nacional para proteger a la población y responder a las amenazas asociadas con el denominado paro armado. Las autoridades también reforzaron la vigilancia en corredores estratégicos, entre ellos la Troncal del Caribe, donde se habían reportado bloqueos y ataques contra vehículos durante la jornada.
En su mensaje desde Santa Marta, De La Espriella lanzó una advertencia directa a las estructuras señaladas por las autoridades y aseguró que la Fuerza Pública mantendrá la ofensiva para recuperar el control territorial. El presidente afirmó: “A los bandidos de los Pachenca y de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra se los notifico con absoluta claridad: el Estado, con toda su fuerza legítima, no dará un solo paso atrás ante sus cobardes amenazas”. La declaración acompañó el anuncio de nuevas acciones operativas en la región.
El mandatario también señaló que la presencia militar continuará y que las operaciones estarán dirigidas contra los principales responsables de las estructuras criminales. “A los samarios y a Colombia les garantizo que iremos tras los máximos cabecillas de estas estructuras narcoterroristas y emplearemos toda la capacidad legítima del Estado para neutralizar su accionar criminal y llevar a sus responsables ante la justicia”, afirmó. La instrucción oficial incluye recuperar el control territorial y mantener la protección de la población civil en las zonas afectadas.
La crisis ha tenido efectos sobre la movilidad y la actividad comercial de Santa Marta. Durante el 22 de septiembre se reportaron vehículos incendiados, intimidaciones y cierres preventivos de establecimientos, mientras transportadores redujeron sus operaciones en algunos sectores. Caracol Radio informó sobre la quema de un taxi y una tractomula en la ciudad, además de ataques contra vehículos de carga en la Troncal del Caribe y la Zona Bananera. La situación también generó preocupación en municipios cercanos del Magdalena y La Guajira.
Como parte de la respuesta institucional, las autoridades mantienen un PMU para coordinar las operaciones y realizar seguimiento permanente a la situación de orden público. También se han reportado patrullajes militares y policiales en sectores urbanos y rurales, así como sobrevuelos para reforzar la vigilancia. El Gobierno informó además sobre cinco capturas relacionadas con la estructura criminal durante las operaciones recientes: tres en Santa Marta y dos en Riohacha. La información sobre los detenidos corresponde a reportes oficiales divulgados durante la jornada.
De La Espriella cerró su mensaje con una declaración dirigida a las estructuras criminales y a la población: “Que lo tengan muy claro: el Estado no se arrodilla ante los criminales”. El presidente acompañó la publicación con las expresiones “¡Firme por la patria!” y “¡Viva Cristo Rey!”, mientras las Fuerzas Militares mantienen el despliegue anunciado en Santa Marta y el Magdalena. La atención permanece concentrada en la evolución de la situación, las operaciones contra las estructuras señaladas y las condiciones de seguridad para la población.
