Bre-B puso a prueba la capacidad tecnológica de la banca colombiana

 

Bre-B puso a prueba la capacidad tecnológica de la banca colombiana y dejó una paradoja: mientras el sistema de pagos instantáneos registra una rápida adopción entre los usuarios, buena parte de las empresas todavía enfrenta dificultades para responder a crecimientos abruptos de la demanda. Un reporte de SoFi Tech Solutions, presentado durante la 60ª Convención Bancaria de Asobancaria, revela que apenas el 6,2% de las organizaciones en Colombia podría multiplicar por 10 su infraestructura tecnológica en solo 7 días.

El despliegue de Bre-B muestra una adopción significativa en su primera etapa. El reporte señala que la plataforma ya supera los 30 millones de usuarios y acumula 670 millones de transacciones durante sus primeros 6 meses. Sin embargo, el crecimiento acelerado también ha trasladado parte de la presión hacia procesos internos, particularmente aquellos relacionados con incorporación de clientes, verificación de identidad, capacidad operativa y escalabilidad. La rapidez que experimentan los consumidores empieza así a contrastar con limitaciones que permanecen dentro de las organizaciones.

La velocidad de los pagos dejó de ser percibida como un elemento diferenciador para convertirse en una expectativa básica del cliente financiero. Según el estudio, solo el 7,4% de los líderes tecnológicos identifica la velocidad transaccional como su principal problema cotidiano. En cambio, el 19,8% señala como mayor dificultad la posibilidad de escalar hacia nuevos clientes. El desafío aparece especialmente cuando las instituciones deben procesar grandes volúmenes de registros y verificaciones simultáneas sin afectar la continuidad ni la experiencia digital.

Lily Mendia, directora de ventas bancarias para Latinoamérica en SoFi Tech Solutions, sostuvo que iniciativas como Bre-B elevaron las expectativas sobre los pagos instantáneos y cambiaron las prioridades del sector. “La rapidez transaccional dejó de ser una ventaja para convertirse en el estándar mínimo”, afirmó. A su juicio, el reto consiste ahora en personalizar la experiencia digital a escala, automatizar flujos y reducir la fricción operativa, de manera que el primer contacto de un usuario pueda convertirse en el comienzo de una relación financiera duradera.

La presión también se refleja en la infraestructura de seguridad. Al consultar a los líderes tecnológicos sobre los componentes que podrían fallar primero ante un crecimiento exponencial de la demanda, el 38,3% identificó la infraestructura de fraude y riesgo como el principal punto vulnerable. El dato muestra que la expansión de los pagos instantáneos no puede analizarse únicamente desde la velocidad de las transacciones. También exige reforzar sistemas capaces de verificar operaciones, detectar comportamientos inusuales y responder a amenazas mientras aumenta el volumen de actividad.

Frente a estas dificultades, SoFi Tech Solutions plantea una estrategia de Banca Adaptativa que no necesariamente requiere sustituir los sistemas centrales heredados. El enfoque propone fortalecer la resiliencia mediante capacidad de adaptación en tiempo real, situar la experiencia del usuario y la orquestación de servicios en el centro de la operación, y avanzar hacia arquitecturas digitales ágiles. Las APIs y las infraestructuras nativas en la nube aparecen como elementos para facilitar personalización, escalabilidad y respuestas más rápidas ante cambios en la demanda.

La comparación regional muestra la magnitud del desafío colombiano. Mientras el 69,1% de las empresas nacionales considera que las limitaciones operativas internas frenan la innovación de productos, en Brasil la proporción es 19,6%. Además, solo el 6,2% de las organizaciones colombianas podría escalar su infraestructura 10 veces en 7 días, frente al 63,0% de las brasileñas. En México, el 90,9% atribuye a los servicios financieros en tiempo real un impulso significativo a sus ingresos actuales, frente al 54,4% observado en Colombia.

El panorama regional también ubica a Colombia cerca de Argentina en los tiempos de lanzamiento de nuevos servicios financieros. El 80,2% de las organizaciones colombianas tarda más de 6 meses en llevar un producto al mercado, frente al 87,2% registrado en Argentina. El reporte, construido con respuestas de 337 CTO y CIO de sectores financieros, retail, tecnología y turismo de Colombia, México, Brasil y Argentina, plantea una conclusión central: el siguiente desafío de la banca colombiana será convertir la velocidad de Bre-B en capacidad tecnológica sostenible.

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