Bogotá devolvió a la naturaleza 247 animales silvestres pertenecientes a 20 especies, luego de completar procesos de atención, valoración y rehabilitación en el Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Fauna Silvestre del Distrito. La jornada, realizada con apoyo de Corpocesar, permitió trasladarlos desde la capital hasta tres áreas naturales del Cesar, donde especialistas verificaron sus condiciones y acompañaron la liberación. Con esta acción, durante la Alcaldía Galán ya suman 8.562 los ejemplares que han regresado al medio silvestre.
Los animales habían sido recuperados mediante operativos contra el tráfico ilegal de fauna y rescates efectuados en distintos sectores de Bogotá. Después de ingresar al centro especializado del Distrito, recibieron atención veterinaria y seguimiento para determinar si podían sobrevivir nuevamente en condiciones naturales. La evaluación permitió seleccionar aquellos ejemplares que habían recuperado las capacidades necesarias para su retorno. El procedimiento busca evitar liberaciones prematuras y garantizar que cada individuo cuente con condiciones adecuadas antes de abandonar el proceso de rehabilitación.
El traslado hasta el Cesar representó uno de los principales desafíos de la jornada. Los 247 animales recorrieron por vía terrestre el trayecto durante 48 horas, bajo acompañamiento permanente de personal capacitado. Durante el recorrido recibieron alimentación, hidratación y atención especializada, mientras se realizaron las paradas necesarias para protegerlos del sol y disminuir los niveles de estrés. Una vez llegaron al departamento, permanecieron en un periodo de aclimatación antes de ingresar a los lugares seleccionados para su liberación.
Con el acompañamiento de profesionales de Corpocesar, los ejemplares fueron distribuidos en tres escenarios naturales. Las reservas naturales de la Sociedad Civil San Antonio y Caño Alonso, ubicadas en La Gloria, recibieron parte del grupo, mientras que otros individuos fueron liberados en la ciénaga de Gamarra, en el municipio del mismo nombre. La selección de estos lugares respondió al proceso técnico previo y a las condiciones ambientales requeridas para favorecer la adaptación de las especies después de su permanencia bajo cuidado humano.
El grupo incluyó 75 icoteas, 51 tortugas morrocoy, 43 canarios costeños y 34 cotorras carisucias, además de 8 monos nocturnos, 6 ardillas, 5 marmosas, 4 zarigüeyas y 4 periquitos de anteojos. También fueron liberadas 3 mirlas blancas, 3 tortugas estuche, 2 iguanas verdes y 2 boas. La lista se completó con ejemplares individuales de sapo, picogrueso negriazul, semillero volatinero, guacharaca culirroja, serpiente caracolera, culebra ojo de gato y bejuquilla verde, propias de distintos ecosistemas del Caribe colombiano.
La Secretaría Distrital de Ambiente señaló que la liberación coincide con la conmemoración del Día Nacional de la Biodiversidad y representa una nueva etapa en las acciones de protección de la fauna. Adriana Soto, secretaria de Ambiente, destacó el trabajo realizado por los equipos durante la atención y recuperación, al tiempo que llamó la atención sobre el impacto del tráfico ilegal. La entidad reiteró que los animales silvestres no deben adquirirse ni mantenerse como mascotas, debido a que su lugar corresponde a la naturaleza.
Las cifras muestran la dimensión del trabajo realizado en Bogotá. Durante la Alcaldía Galán, las autoridades han recuperado 15.540 animales silvestres, incluidos 1.527 ejemplares que fueron víctimas del tráfico ilegal. No todos pueden regresar a su hábitat, debido a las condiciones físicas o comportamentales adquiridas durante su permanencia bajo cuidado humano. Por esa razón, 255 animales han sido reubicados en bioparques u otras instituciones especializadas, donde reciben atención acorde con sus necesidades y condiciones particulares.
La jornada en el Cesar refleja que la recuperación de fauna no termina con el rescate de un animal, sino que requiere evaluación, rehabilitación, transporte especializado, aclimatación y selección cuidadosa del lugar de retorno. El proceso también evidencia la importancia de la coordinación entre autoridades ambientales de distintas regiones para enfrentar el tráfico ilegal y recuperar poblaciones afectadas. La devolución de estos 247 ejemplares amplía el balance de fauna reincorporada a ecosistemas naturales y refuerza la protección de la biodiversidad colombiana.
