La Armada de Colombia incautó 297 kilogramos de clorhidrato de cocaína durante una operación de vigilancia e interdicción marítima desarrollada al norte del departamento de La Guajira. La acción fue adelantada por la Fuerza Naval del Caribe, en articulación con las Fuerzas Armadas de los Países Bajos, y permitió interceptar una embarcación tipo “Go Fast” que transportaba el cargamento distribuido en 12 bultos. Cuatro ciudadanos de nacionalidad venezolana fueron capturados durante el procedimiento.
La operación comenzó con la detección de una motonave considerada sospechosa, gracias al monitoreo permanente de las aguas del Caribe y al despliegue combinado de capacidades aeronavales. En el seguimiento participaron una aeronave de la Aviación Naval de Colombia y un avión de patrullaje marítimo de los Países Bajos. La coordinación entre ambas capacidades permitió localizar la embarcación y establecer el procedimiento necesario para realizar la interdicción en alta mar.
Una vez ubicada la motonave, la Estación de Guardacostas de Santa Marta desplegó una Unidad de Reacción Rápida para ejecutar la operación. Los uniformados realizaron la maniobra de interdicción y lograron detener la embarcación antes de que pudiera continuar con el transporte del cargamento. Durante la acción fueron capturados sus cuatro tripulantes, todos de nacionalidad venezolana, quienes quedaron vinculados al procedimiento judicial correspondiente por el transporte de la sustancia ilícita.
Durante la inspección de la embarcación fueron encontrados 12 bultos que contenían 297 paquetes rectangulares. El material fue sometido a la Prueba de Identificación Preliminar Homologada, procedimiento que arrojó resultado positivo para clorhidrato de cocaína. En total, las autoridades establecieron la incautación de 297 kilogramos del estupefaciente, cuyo valor fue estimado en más de 13 millones de dólares. El cargamento quedó bajo custodia de las autoridades para continuar con los procedimientos establecidos.
Según la Armada, el resultado representa una afectación directa a las finanzas de las organizaciones dedicadas al narcotráfico. La incautación impidió que el cargamento llegara a los mercados ilegales y que las estructuras responsables obtuvieran recursos derivados de su comercialización. La operación también afecta la capacidad logística y operativa de estas organizaciones, al interrumpir una ruta utilizada para movilizar sustancias ilícitas por el mar Caribe y limitar sus posibilidades de expansión en la región.
La acción fue posible mediante la articulación de capacidades colombianas y de los Países Bajos, una cooperación que permitió combinar vigilancia aérea, patrullaje marítimo y reacción operacional. Este tipo de coordinación resulta determinante para detectar embarcaciones que intentan utilizar las rutas marítimas del Caribe para movilizar cargamentos ilícitos. La presencia de medios aéreos permitió realizar el seguimiento de la motonave, mientras la unidad de Guardacostas ejecutó la fase de interdicción directamente en el mar.
Tras completar la inspección y asegurar el cargamento, los cuatro capturados y el material incautado fueron puestos a disposición de la Policía Nacional. Las autoridades competentes deberán adelantar ahora las actuaciones judiciales correspondientes y determinar las responsabilidades individuales derivadas del procedimiento. La incautación se suma a las acciones desarrolladas por las autoridades colombianas para impedir el uso de las rutas marítimas como corredores para el transporte de sustancias ilícitas y afectar las estructuras encargadas de estas operaciones.
Con este resultado, la Armada de Colombia reafirma sus operaciones contra las economías ilícitas que utilizan el Caribe colombiano para movilizar estupefacientes. Los 297 kilogramos incautados, valorados en más de 13 millones de dólares, representan un golpe a los recursos y a la capacidad logística de las organizaciones narcotraficantes. La institución mantiene el despliegue de capacidades de vigilancia, patrullaje e interdicción marítima para impedir que estas estructuras conviertan el mar en una ruta para sus actividades ilegales.
