La Armada Nacional reportó la captura de un presunto cabecilla armado del “Clan del Golfo” durante una operación desarrollada en el corregimiento de Verruguitas, municipio de El Carmen de Bolívar, departamento de Bolívar. La acción fue adelantada por tropas de la Fuerza Naval del Caribe, adscritas al Gaula Militar Bolívar y a los Batallones de Infantería de Marina No. 13 y No. 14, en coordinación con la Policía Nacional, mediante una diligencia de allanamiento y registro realizada el 17 de septiembre de 2026.
El capturado, identificado por las autoridades con el alias de “Julián” o “Pato”, es señalado como cabecilla de nivel V de la subestructura “Nicolás Antonio Urango Reyes”. Según la información suministrada por la Armada, tendría bajo su responsabilidad el componente armado de esta estructura criminal y controlaría más de 60 hombres en armas. El individuo contaba además con una orden de captura vigente por el delito de concierto para delinquir agravado y figuraba en el cartel de los más buscados de Bolívar y Sucre.
De acuerdo con la información oficial, alias “Julián” o “Pato” ejercía actividades delictivas en zonas rurales de Colosó y San Onofre, en Sucre, así como en El Carmen de Bolívar. Las autoridades lo vinculan con una comisión armada denominada “Atlas Comando Julián”, desde la cual presuntamente dirigía acciones contra la población civil. También es señalado de participar en cobros extorsivos dirigidos a ganaderos y comerciantes de los Montes de María, además de mantener presencia en redes sociales para amenazar e intimidar a integrantes de la comunidad.
Las investigaciones citadas por la Armada señalan que el hombre habría participado, desde 2019, en actividades relacionadas con homicidios selectivos, extorsiones, constreñimiento a la población civil y otras conductas delictivas registradas en los Montes de María. Asimismo, según los investigadores, habría coordinado actividades de microtráfico y procesos de instrucción criminal dirigidos a integrantes de la organización. Estas afirmaciones corresponden a señalamientos dentro de las investigaciones y deberán ser valoradas por las autoridades judiciales competentes durante el proceso correspondiente.
La operación también permitió la incautación de un arma de fuego y la captura de otro individuo, de acuerdo con el reporte de la Fuerza Naval del Caribe. Tanto el presunto cabecilla como los elementos incautados y el segundo capturado fueron puestos a disposición de las autoridades competentes, que deberán adelantar las actuaciones judiciales correspondientes. La diligencia se desarrolló en el área rural de El Carmen de Bolívar, dentro de las acciones coordinadas entre unidades militares y la Policía Nacional.
Para la Armada Nacional, la captura representa una afectación a la capacidad de mando y control de la subestructura “Nicolás Antonio Urango Reyes”, debido al papel que, según las investigaciones, desempeñaba el detenido dentro de su componente armado. La institución sostiene que su aprehensión limita la capacidad de coordinación de actividades criminales en Bolívar y Sucre. El procedimiento se suma a las operaciones que las autoridades mantienen en los Montes de María contra estructuras dedicadas a diferentes actividades delictivas.
El reporte militar señala que la estructura ejercía presión sobre habitantes de zonas rurales, ganaderos y comerciantes mediante acciones de intimidación, constreñimiento y presuntos cobros extorsivos. En ese contexto, las autoridades consideran que la captura puede reducir la capacidad de actuación de la organización en los territorios donde tenía presencia. El procedimiento se produjo en una zona que comprende municipios de los departamentos de Bolívar y Sucre, de acuerdo con el alcance territorial atribuido a la subestructura investigada.
La Fuerza Naval del Caribe informó que continuará desarrollando operaciones coordinadas en la región para enfrentar a grupos criminales que mantienen actividades en el Caribe colombiano. El procedimiento realizado en El Carmen de Bolívar quedó bajo conocimiento de las autoridades competentes, mientras avanzan las actuaciones derivadas de la captura. El caso también pone nuevamente en el centro de las operaciones de seguridad a los Montes de María, donde las instituciones mantienen acciones dirigidas a proteger a las comunidades y atender denuncias sobre actividades criminales.
