Alerta por dengue en Colombia: las claves para frenar el brote

 

Colombia atraviesa una situación de brote por dengue y mantiene la alerta sanitaria en varias regiones del país. De acuerdo con el reporte epidemiológico más reciente del Instituto Nacional de Salud, correspondiente a la semana epidemiológica 32 de 2026, el país supera los 70.000 casos acumulados de esta enfermedad transmitida principalmente por el mosquito Aedes aegypti. El comportamiento epidemiológico mantiene especial atención sobre territorios con alta incidencia y sobre la población menor de 17 años, que registra una afectación significativa.

Entre los departamentos y territorios con mayor número de casos aparecen Meta, Bolívar, Cesar, Santander, Norte de Santander, Magdalena, La Guajira, Casanare, Cartagena y Antioquia. Sin embargo, al analizar la incidencia por población, la mayor afectación se concentra en Amazonas, Guaviare, Magdalena, Casanare, Arauca y Bolívar, donde se superan los 520 casos por cada 100.000 habitantes. Los menores de 17 años presentan 428,8 casos por cada 100.000 habitantes de ese grupo poblacional, convirtiéndose en uno de los focos de mayor preocupación.

El dengue puede comenzar con síntomas febriles agudos y malestar general, acompañados de dolor muscular intenso y dolor detrás de los ojos. Carolina Villalba Toquica, jefe nacional de Salud Pública de Clínica Colsanitas, explicó que Colombia es un país endémico para enfermedades transmitidas por mosquitos y recordó que el mismo vector está relacionado con enfermedades como Zika, chikunguña y fiebre amarilla. Durante determinadas temporadas, el incremento de casos puede generar brotes de gran magnitud en zonas de clima cálido y templado.

Uno de los principales llamados médicos está relacionado con evitar la automedicación. Ante fiebre alta, las recomendaciones señaladas por la especialista incluyen mantener una adecuada hidratación oral, guardar reposo y utilizar exclusivamente acetaminofén para controlar la temperatura. En contraste, se deben evitar medicamentos como ibuprofeno, diclofenaco, naproxeno o dipirona, debido a que pueden alterar la coagulación y aumentar el riesgo de hemorragias. La orientación médica resulta especialmente importante cuando los síntomas evolucionan o aparecen señales de alarma.

La manifestación de la enfermedad puede presentar diferencias según la edad. En los adultos suelen predominar los dolores musculares y articulares, mientras que en los niños pueden aparecer con mayor frecuencia síntomas gastrointestinales. Entre ellos se encuentran dolor abdominal continuo, náuseas, vómitos y pérdida del apetito. Reconocer estas señales permite prestar mayor atención a la evolución del cuadro y evitar que síntomas que inicialmente pueden parecer comunes pasen inadvertidos, especialmente durante periodos de alta circulación del virus en las comunidades.

La prevención también comienza dentro de los hogares, particularmente con la eliminación de criaderos del mosquito. Las hembras del Aedes aegypti pueden depositar sus huevos en recipientes donde exista agua limpia estancada. Por ello, se recomienda lavar y cepillar periódicamente albercas y tanques, eliminar llantas y recipientes que ya no se utilicen, renovar diariamente el agua de floreros y bebederos de mascotas y mantener los depósitos completamente tapados. Estas acciones reducen los espacios disponibles para la reproducción del vector.

Las medidas de protección personal complementan el control de los criaderos. El uso continuo de repelente, especialmente en zonas de mayor presencia del mosquito, debe acompañarse de ropa que cubra la piel, como pantalones y prendas de manga larga. En las viviendas también pueden utilizarse barreras físicas, entre ellas rejillas en ventanas, aire acondicionado y toldillos para dormir. La combinación de estas medidas permite disminuir el contacto con el mosquito y reducir las posibilidades de transmisión en hogares y comunidades.

La atención oportuna resulta fundamental cuando aparecen señales que pueden indicar una evolución complicada de la enfermedad. Si la fiebre permanece durante más de 3 días o se presentan sangrados en las encías o la nariz, dolor abdominal agudo, somnolencia o vómitos recurrentes, se recomienda acudir inmediatamente a un servicio médico de urgencias. En medio del brote que atraviesa Colombia, la prevención, el reconocimiento temprano de los síntomas y el manejo adecuado constituyen herramientas esenciales para reducir complicaciones y proteger especialmente a las poblaciones más afectadas.

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