El presidente Abelardo de la Espriella asumió este lunes 10 de agosto de 2026 el liderazgo directo de la atención a la emergencia generada por el sismo de magnitud 6.6 que sacudió a Colombia a las 7:34 a.m., con epicentro en San José del Palmar, Chocó. En 2 mensajes publicados en su cuenta de la red social X, el mandatario informó a los colombianos las decisiones que tomó en los primeros minutos tras el movimiento telúrico, en una respuesta institucional que arrancó de manera inmediata desde el despacho presidencial. “No están solos. El Estado está presente y actuando”, afirmó De la Espriella en su primera comunicación pública sobre la emergencia.
La primera medida que tomó el presidente fue ordenar la convocatoria inmediata del Comité Nacional para el Manejo de Desastres, el organismo que en Colombia coordina la respuesta interinstitucional ante emergencias de gran escala. Esa convocatoria se produjo minutos después de registrado el sismo, en lo que fue la primera prueba de fuego para el nuevo gobierno, que apenas lleva 3 días de haberse posesionado en Cali. La activación del Comité Nacional permite articular en tiempo real a todas las entidades del Estado con competencias en atención de desastres, desde la UNGRD hasta los ministerios de Salud, Defensa y Transporte.
En paralelo con la convocatoria del Comité, De la Espriella ordenó la instalación de un Puesto de Mando Unificado para coordinar la atención de los daños y de los damnificados en la zona del epicentro. El PMU es el instrumento operativo que permite unificar el mando de campo y evitar la duplicación de esfuerzos entre las distintas entidades que intervienen en una emergencia. Su instalación en las primeras horas tras el sismo es una señal de que el gobierno no esperará a tener un diagnóstico completo para comenzar a actuar sobre el terreno, sino que montará la estructura de coordinación mientras llega la información de las zonas afectadas.
El presidente también informó que le solicitó al director de la UNGRD un reporte detallado de la situación y de las necesidades más urgentes en los municipios afectados. La UNGRD, que durante el gobierno de Gustavo Petro estuvo en el centro del escándalo de los carrotanques por el que fue condenado el exdirector Olmedo López, enfrenta con esta emergencia su primera gran prueba bajo el nuevo gobierno. El reporte del director a la Presidencia será la base sobre la que De la Espriella tomará las decisiones de asignación de recursos y priorización de atención en las zonas más afectadas por el sismo.
Una de las decisiones más significativas del presidente fue anunciar la suspensión de la agenda en Bogotá y priorizar los operativos desde la capital realizando posteriormente si desplazamiento personal a Pereira para acompañar a los afectados y verificar de primera mano la respuesta del Gobierno. Pereira, capital de Risaralda, es una de las ciudades del Eje Cafetero donde el sismo fue sentido con mayor intensidad, y su cercanía geográfica a la zona del epicentro la convierte en uno de los puntos de referencia más importantes para evaluar el impacto del movimiento en la región. El desplazamiento del presidente a la zona afectada en las primeras horas de la emergencia es coherente con el estilo de gobierno que De la Espriella prometió desde la campaña: presencia directa en los territorios cuando las circunstancias lo exigen.
La rapidez de la respuesta presidencial en las primeras horas del sismo contrasta con las críticas históricas a los gobiernos colombianos por la lentitud institucional ante desastres naturales. El hecho de que el presidente tomara la vocería personalmente en los primeros mensajes, activara el Comité Nacional de Desastres y ordenara la instalación de un PMU todo en el primer tramo de la mañana, es una señal sobre el tono con el que el nuevo gobierno quiere manejar las emergencias: con mando claro, comunicación directa y presencia en el territorio.
Colombia enfrenta este sismo con un gobierno de apenas 3 días de posesión, lo que convierte la emergencia en la primera prueba real de la capacidad de respuesta institucional del nuevo ejecutivo. El sistema nacional de gestión del riesgo, integrado por la UNGRD, los Consejos Departamentales de Gestión del Riesgo y las autoridades municipales, deberá demostrar en las próximas horas que su articulación funciona con la coordinación que una emergencia de esta magnitud exige. El Eje Cafetero, el Valle del Cauca, Antioquia y el Chocó son las regiones que concentran la mayor atención de las autoridades en este momento.
De la Espriella cerró su segunda comunicación pública sobre la emergencia con una frase que resume el compromiso del nuevo gobierno: “Estamos atentos y actuando. Mantendremos informados a los colombianos.” Esa promesa de información continua a la ciudadanía, en tiempo real y por canales directos como la cuenta presidencial en X, marca una diferencia de estilo con las formas de comunicación de crisis de gobiernos anteriores y establece una expectativa de transparencia y cercanía que el equipo presidencial deberá sostener durante todo el tiempo que dure la atención de esta emergencia.
